miércoles, 7 de diciembre de 2011

¿DE QUÉ NOS AZORAMOS? IGNORANCIA HAY POR TODOS LADOS


EN DEFENSA DE LA IGNORANCIA DE PEÑA NIETO.
 Luis Villegas Montes*


La literatura hermana. Hará cosa de unos pocos días, recibí un correo de una de mis veintitantas lectoras; decía más o menos así: “Fui al buzón del STJ a presentar una promoción de término, y cuando llegué estaba en las mismas carreras un abogado a quien no conozco; dije: “Buenas noches”; y él respondió: “Los amorosos callan, el amor es el silencio más fino, el más tembloroso, el más insoportable” y yo pensé: “Órale”; y como no me gusta quedarme atrás respondí: “Los amorosos no pueden dormir, porque si se duermen se los comen los gusanos…”; mira que aunque una no quiera se anda reconociendo por estos caminos.
Lo anterior viene a cuento, a raíz del affaire Peña Nieto en la Feria del Libro de Guadalajara.[1] Si no lo conoce o no recuerda los pormenores, querida lectora, apreciable lector, la cosa estuvo más o menos así: En la presentación de su libro, le preguntaron lo siguiente: “¿Qué tres libros han marcado su vida personal y política?”; a lo que entre otras cosas, el aspirante a la Presidencia de la República respondió que: “La biblia es uno”, mismo que no leyó por entero pero sí algunos pasajes, sobre todo en la adolescencia; recordó la “Silla del Águila”, “de Krauze” (SIC) -obra que en realidad fue escrita por Carlos Fuentes-; y uno “del mismo autor” -Krauze, no Fuentes- del que no pudo recordar su nombre siquiera, pero que resumió diciendo que se trata de un libro que habla del México de los caudillos transitando hacia “el México institucional”.
A ver: ¿De qué nos azoramos? Sinceramente, no creo que Peña Nieto sea más ignorante que la media de los mexicanos; dudo mucho que la mayoría de compatriotas y compatriotos que deambulamos por este país pueda citar de memoria y de corridito, el título de tres obras literarias que además y para acabarla de amolar “lo hayan marcado”. Si apenas lee, el mexicano promedio difícilmente habrá sido marcado por un libro; si acaso y si bien nos va, por una telenovela memorable como “Los Ricos También Lloran” (yo me acuerdo que al baile de graduación de secundaria llegué tardé -y eso que era el encargado de los boletos- porque no más no podía dejar de ver el final memorable del que por cierto no me acuerdo si terminó en beso o qué). En este sentido, Peña Nieto es tan mexicano como el mole o el Jarabe Tapatío.

No, yo creo que los tiros deben ir por otro rumbo.

En primer lugar, la mentirota. Bueno, las dos mentirotas. Es natural que uno pueda fallar en el título de un libro o en el nombre de un autor; ahorita mismo le puedo narrar a usted la trama de una novela de ciencia ficción que me encantó -que leí hace años-, pero que si me pregunta así a bocajarro cuáles son el uno o el otro, lo cierto es que no los recuerdo. Pero no me pregunte usted respecto de los libros que “me han marcado”, porque ahí sí me arranco y ya no me detengo, parezco apache, oiga, de lo tiznado que estoy. A la famosa isla nomás no me podría llevar diez, o ya entrados, ni siquiera veinte tomos. A la isla del problema legendario -(¿si tuviera que irse a vivir a una isla desierta cuáles libros se llevaría?)- me llevaba una minibiblioteca de, por lo bajito, 40 obras, en claro perjuicio de algunas latas de atún y jamón endiablado -ya me preocuparía luego del asunto de la comida-. ¿Cómo, pues, olvidar una pinchurrienta lista de tres libros? Simple: No existe ni ha existido jamás la susodicha lista. Empero, la segunda mentira es todavía más grave, en esas condiciones Peña Nieto no pudo escribir ningún libro; así que el libro “de su autoría” que fue a presentar a la FIL vaya a usted a saber quién lo escribió; esa impostura lastima por grotesca, por innecesaria en un hombre que puntea en las encuestas con esos márgenes.
Debe llamarnos la atención, en segundo lugar, la improvisación de Peña, su falta de oficio, de preparación, el yerro de sus asesores. Es que iba a una feria de libro, ¿me explico? No a una feria de camotes ni de automóviles, vamos, ni siquiera a un concurso de belleza. ¿De qué le iban a preguntar, entonces, del color de sus calzones o por la marca del gel que usa?
En tercer lugar, duele el comentario de la hija mayor de Peña, Paulina, quien en su cuenta de Twitter escribió, entre otras cosas: “Un saludo a toda la bola de pendejos, que forman parte de la prole y solo critican a quien envidian”; duele, porque esta niña -no hay otro modo de llamarla vista su edad- muestra un desprecio nada envidiable por nosotros -no los pendejos que criticamos a su apá, deje usted eso-, sino por aquellos que formamos parte de “la prole”; me imagino, que dentro de ese calificativo no están los hijos de los Salinas, de los Chuayffet, de los Montiel, sino los otros, los que no tuvimos la fortuna -o la desgracia- de nacer en pañales de seda al amparo de la voracidad de nuestros ancestros; duele porque, la “prole” no se refiere a la progenie ni a la familia de nadie, sino que dicho así, parece aludir a la chusma, a la gentuza, al vulgo, al populacho, a la inmensa mayoría de nosotros, el pueblo de México; duele porque es posible que en su ignorancia -digo, tampoco tiene un modelo a quién emular ni a quién copiar- la chamaca no haya querido decir “prole” sino “plebe”, pero como ya vimos, la cultura no es lo suyo, y la plebe forma una otredad frente a los potentados, los poderosos, los opulentos, los omnipotentes, de los que, sin duda, la hija de Peña Nieto a sus tiernos 16 abriles forma parte sin ningún mérito para ello excepto el de ser la “hija de papi”; duele, por último, porque en una persona de su edad, es imposible que se haya formado una personalidad capaz de tales juicios; a sus años se comenta lo que se oye en casa; su actitud, su vocabulario, su desdén, reflejan el entorno del que forma parte y pues, como luego se dice: “Por las vísperas se sacan las témporas”.
Finalmente, lo triste, lo lamentable, lo terrible de todo este asunto, no es la ignorancia de Peña Nieto (compartida por millones de nosotros) ni el desliz de su primogénita; lo escalofriante es que pudimos constatar que Peña Nieto es un mexicano más, otro; y lo que esta hora demanda son políticos, hombres y mujeres, extraordinarios; capaces de enfrentar las circunstancias extraordinarias que nos asedian, que nos agravian, que nos ofenden… y viene este señor a intentar burlarse de nosotros. Eso es lo que espeluzna, lo demás es lo de menos.

[1] Visible en el sitio: http://www.youtube.com/watch?v=C3NKGfoTACg Consultado el 5 de diciembre
luvimo6608@gmail.com, luvimo6609@gmail.com,



EXITOSA CIRUGIA CEREBRAL EN EL IMSS-ACAPULCO


ESPECIALISTAS DEL HGR No.1 VICENTE GUERRERO DEL IMSS, REALIZAN EXITOSA CIRUGÍA CEREBRAL A NIÑO DE 12 AÑOS

·       El menor José Antonio cayó en un estado súbito de gravedad por un mal congénito que se desarrolló de forma espontánea en su cerebro

·   Se analiza la colocación de una placa de titanio para reponer el pedazo de cráneo retirado

Médicos especialistas del Hospital General Regional No.1 Vicente Guerrero del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) realizaron una exitosa cirugía de retiro de un coágulo del lado derecho del cerebro que presentaba un niño de 12 años de edad, provocado por una malformación congénita, logrando la extracción total.
El menor de edad, de nombre José Antonio Rosales Guerrero, originario y residente de Chilpancingo, estudiaba primero de secundaria, y hasta el 9 de octubre pasado, era considerado un niño completamente sano; pero súbitamente presentó dolor de cabeza intenso, náuseas, vómito y pérdida del estado de alerta.
Especialistas del servicio de Neurocirugía del HGR No. 1 le diagnosticaron un hematoma parenquimatoso occipital del lado derecho, es decir, un coágulo que lo dejó al momento en un estado de salud completamente grave, inconsciente y con esperanzas mínimas de vida.
En conferencia de prensa, acompañado por el delegado del Instituto en la entidad, Humberto Uribe López, el neurocirujano Daniel Álvarez Sandoval explicó que el padecimiento fue catalogado de tercer nivel, por lo que requería una intervención inmediata “o posiblemente habría muerto”.
A pesar de que el HGR No.1 Vicente Guerrero es un nosocomio de segundo nivel –por el tipo de especialidades que otorga- y la operación era de tercer nivel, los neurocirujanos decidieron, previa autorización de Instituto a nivel central, realizar la cirugía con carácter de urgencia.
“Dada la urgencia no podíamos esperar a enviar al paciente a tercer nivel porque se podía morir en Las Cruces o en Chilpancingo”, relató Álvarez Sandoval.
Acompañados de un equipo multidisciplinario de especialistas, los neurocirujanos Álvarez Sandoval y Ulises González Bernal ingresaron a la sala de operaciones –el 10 de octubre pasado-, donde el menor fue sometido a una craneotomía descomprensiba.
“Es decir levantar el hueso, dejar sin hueso del cráneo, levantar una cubierta del cerebro que se llama duramadre, posteriormente sacar el coágulo, evacuar el coágulo  que estaba haciendo efecto de masa sobre el cerebro”, explicó el neurocirujano González Bernal.
Tras cinco horas de duración, la intervención quirúrgica culminó de manera exitosa, el paciente fue trasladado en una ambulancia equipada especial a la ciudad de México, con un médico y enfermera para su total cuidado y atención durante el trayecto.
Posteriormente en la capital del país, el pequeño fue internado en el servicio de Neurocirugía del Hospital Siglo XXI Dr. Fortino Solórzano, donde fue recibido por el jefe del Servicio de Neurocirugía Pediátrica, Jaime Diego Pérez Ramírez.
La estancia en el hospital de tercer nivel en el área de Terapia Intensiva fue para ver la evolución de su intervención quirúrgica, debido a que al menor de edad le fue retirado “un pedazo de cráneo, y es necesario dejar una ventanea ósea por la hinchazón del cerebro por  el retiro del coágulo”.
Después de 20 días en el hospital referido, el paciente regresó al HGR No.1 Vicente Guerrero para continuar con el trabajo complementario. A los 10 días regresó a su casa en Chilpancingo.
A menos de dos meses de la cirugía, José Antonio puede catalogarse como un niño normal, incluso puede regresar a sus estudios, siempre con los cuidados adecuados, debido a que carece del pedazo de cráneo que le fue retirado.
Se espera que de seis meses a dos años, los médicos valoren, de acuerdo al crecimiento del hueso craneal, si le colocan una placa de titanio con tornillos metálicos.
“Porque este paciente está en una etapa de crecimiento, es un niño y vamos a ver cuánto llega a crecer de hueso. Vamos a valorar, porque el hueso llega a crecer y el defecto es más pequeño, el riesgo que existe es que si el niño se golpea pues puede llegar a ocurrirle un accidente serio”.
José Antonio actualmente está en tratamiento con un anticonvulsivante (Ratato de magnesio) para evitar que convulsione porque tiene una cicatriz en el cerebro y esto puede causar crisis epilépticas.
“No hay riesgo de muerte, su peligro ya pasó. La placa puede valorarse a ponerse seis meses, un año o dos años, dependiendo del crecimiento del hueso”, reiteró el especialista.
Además de los cuidados normales del paciente, la única secuela que dejó el coágulo, es el desvío del ojo derecho, derivado de la comprensión del nervio donde estaba la agudeza sanguínea.  “Pero es una cosa pequeña y se puede corregir eso con una cirugía pequeña por el servicio de oftalmología arreglándole el músculo que se encarga de mover el ojo”.
El delegado del IMSS en Guerrero, Humberto Uribe López, expuso que este trabajo coordinado de los especialistas merece un reconocimiento especial, porque atendieron un caso de tercer nivel en un hospital de segundo nivel “y a pesar de las carencias y el riesgo, la operación fue un caso de éxito total”.
En entrevista  José Antonio acompañado de sus padres, los señores Mario Rosales Rivera y Delia Guerrero Pablo, reconocieron y agradecieron el gran esfuerzo de todo el personal del IMSS que lo ha atendido en estos dos últimos meses y  confían que el resto del tratamiento se mantenga con la misma calidad.

martes, 6 de diciembre de 2011

ACERCA DE LIBROS, LECTURAS, JFRM Y OTROS PENDIENTES Jorge Falcón


Falconario
Acerca de libros, lecturas, JFRM  y otros pendientes.
Por Jorge Luis Falcón Arévalo

Leer en franca actitud de hacerlo en Guerrero, solo se lo he visto al político y pensador José Fco. Ruiz Massieu, quien fue un lector eficiente; por obviedad un hombre con una capacidad de análisis, de razonamiento y del manejo del lenguaje tanto oral, como el corporal. La elocuencia del ex mandatario de los guerrerenses, no ha sido superada, por alguien más, en este plano de la cultura universal.
Puedo mencionar al embajador de México, en Colombia, al maestro Florencio Salazar Adame, hombre de letras y un ser humano que  de cada vez más importante en la nueva economía del conocimiento, quien  entiende que la lectura es la actividad más efectiva para transformar la enorme marea de datos en información útil. Ello lo ha llevado a nuevos estadios del saber. LO ha demostrado en su oratoria. Don Florencio, es una fuente de conocimiento.
De acuerdo a las normas de apreciación y lectura los lectores promedio constituyen la mayoría, y sólo alcanzan alrededor de 200 palabras por minuto, con una comprensión típica del 60%. Teniendo en cuenta que el 99 por ciento de la población vive en la inconciencia. Los buenos lectores comprenden el 85% o sea, si leen mil palabras por minuto comprenden eficientemente 850. La eficiencia de la lectura es la velocidad de lectura medida en relación con el grado de comprensión; muchos hablan, pero no comprenden lo que dicen, porque no hay un discurso lineal en su expresión.
Ahora bien, los políticos, son los menos que leen. Su “enorme caudal de palabras”, no llega a las 400 sin poder descifrar su respuesta a una simple pregunta. La inmensa mayoría responde por inercia, contesta con un cartabón. Otorga respuestas trilladas y de fácil cuestionamiento. No por leer todos los periódicos, se puede decir que estás informado, o tiene un conocimiento “real” de lo que sucede en el entorno del desenvolvimiento; como muchos representantes populares, cuyo lenguaje es pobrísimo y acartonado. Su capacidad de respuesta a la comprensión no llega a los 450 palabras que es una de las más bajas para dar una idea concreta de lo que responde. Puedo mencionar a César Flores Maldonado, quien además de leer los medios impresos, concurre a libros de diversos tópicos para poder otorgar una consulta satisfactoria a un lenguaje de 750 palabras de capacidad eficiente y rapidez mental de entender.
Las técnicas y test prueban que 1000 palabras por minuto, se es un lector visual. Su velocidad de lectura es la gema de su Curriculum Vitae.
La Inteligencia lógica designa la facultad para establecer lazos entre diferentes elementos y descubrir las relaciones existentes en el seno de conjuntos complejos. Aquí José Francisco Ruiz Massieu
El test para medir el Coeficiente Intelectual se hace a través -el más cercano-  de Mensa, los que lo practican se definen así: "Mensa es una organización internacional que agrupa a 100.000 socios en los cinco continentes. El único requisito de admisión es obtener, en una prueba de inteligencia acreditada, una puntuación por encima del 98% de la población general y los existe desde 8 a 40 minutos.
Y a decir verdad, escuchando la perorata de los políticos, no creo que ellos puedan con el de 8 minutos al “enfrentarse” a Mensa; ello,  por la capacidad de atención y retención,  escasa tolerancia para esperar, de algo que no les va a dejar dinero. Así que una inmensa mayoría de políticos se puede leer todos los periódicos; que al cabo al dejar de leerlos, se le olvida lo que leyeron, vieron; o de plano, lo tergiversan.

TABLA MAYA PARA ELEGIR EL SEXO DE SU HIJO


Tabla maya para conocer o elegir el sexo del bebé

Según narra la historia los mayas sabían el día exacto en que darían a luz haciendo un nudo (en una cuerda, imagino) cada día de gestación que pasaba. Gracias a la tabla también sabían el sexo del futuro bebé.
Esta tabla parece provenir de los datos estadísticos que obtenían de estudios que ellos mismos realizaban. El método para mirar la tabla es muy simple. Hay que mirar la edad de la mujer en el momento de concebir al bebé y el mes en que debería producirse el embarazo.
Para saber el mes de concepción se deben sumar unos 14 días al último día de regla (FUR). De esta manera, una mujer de 28 años que quisiera tener un hijo varón debería quedarse embarazada en enero, marzo, mayo, julio, septiembre o noviembre (siendo el mes esos 14 días después de la última regla, claro).
Si estás embarazada y deseas conocer el sexo de tu hijo la manera de mirar la tabla es la misma. Miras la edad que tenías al quedarte embarazada y el mes en que te quedaste.