jueves, 1 de noviembre de 2012

DIPUTADOS LOCALES, INTERESADOS EN APOYAR A EMPRESARIOS DE COSTA GRANDE, DE LA BAHIA DE PAPANOA. Por Jorge Luis Falcón Arévalo*



Pueblos de la Bahía de Papanoa

 Papanoa, Guerrero, 01 de noviembre.- “Son ocho los pueblos de la bahía de Papanoa, que requieren del apoyo y respaldo de los gobiernos federal y estatal, para promocionar esos sitios de interés turístico, que han sido marginados por anteriores gobiernos; y, que ahora es el momento idóneo para otorgarles la solidaridad política, económica y promocional”.

Luego de haber sido engañados por el subsecretario de planeación de la Secretaria de Fomento Turístico (Sefotur), José Cedano Galera, de que estaba en gestiones apoyos a los empresarios de comercios y hoteles, de un proyecto denominado “Corredor turístico”, fue una falacia, así lo manifestó Silverio Chávez Valencia, titular de relaciones públicas, de la Organización de Pueblos de la Bahía de Papanoa. 

Precisó que sostuvieron una reunión con los  legisladores Oliver Quiróz Vélez (MC), Amador Campos Aburto (PRD) y Rodolfo Escobar Ávila (PRI), donde se programó el apoyo de contenedores para basura, pintura para decorar la fachada de sus negocios, una camioneta, cinco espectaculares que habrán de situarse en el tramo carretero Acapulco-Michoacán; presupuesto del Fondo de Apoyo de Promoción que les ha sido negado por Sefotur y Sectur. Lo mismo, gestionaran otros proyectos turísticos.

Un atractivo de fondo perdido
Indicó el entrevistado que “el próximo martes sostendrán hoteleros y restauranteros, una reunión con los tres representantes populares, en la Ciudad de Chilpancingo, pues Quiróz Vélez, presidente de la Comisión de Turismo del Congreso Local, se entrevistará con el titular de Sefotur en Guerrero, Javier Aluni Montes, para destrabar los proyectos y presupuestos para esa franja turística de la Costa Grande.

Chávez Valencia, dijo que en Acapulco, se ha mal invertido dinero, como es el caso de la exhibición de aviones, que no atrae turismo a ese paradisiaco puerto, que tal inversión debiera ocuparse para la infraestructura de hoteles de la gran costa del Pacifico, tanto de la Costa Chica como grande, porque eso sería “un gran apoyo y fresco a los inversionistas de hospederías y restaurantes”.

Gestionaremos un programa “Corredor Turístico”, donde el gobierno federal aporta el 80 %; el del estado, 15 % y los empresarios 5 %, para pavimentar calles, fachadas, anuncios y otros respaldos para la promoción de nuestra zona turística. Por ello, es que buscaremos al propio gobernador del Estado de Guerrero, Ángel Aguirre, para impulsar esta zona de Papanoa, que es un atractivo turístico  importante de la costa grande suriana.

TRANSFORMANDO CHILPANCINGO, UNA CIUDAD DE Y PARA LOS SURIANOS: MORENO ARCOS



Chilpancingo se moderniza, logra transformarse en la ciudad que debe ser una capital del Sur del pais.
Guerrero muestra una nueva fisonomía, pues el gobierno de Mario Moreno Arcos, trabaja en todos los frentes.


Recorre a pie los caminos de la cabecera municipal en busca personalmente de los que demandan servicios. Con él, su equipo de trabajo, sus comopañeros, sus amigos, hombres y mujeres que están para servir.
Mario Moreno, es parte del nuevo gobierno-social que encabeza Ángel Aguirre Rivero.

Comprometidos, todos y cada uno, con el benefactor de Chilpancingo, Mario Morano Arcos

ÓSCAR NARANJO, CAZADOR DE 'NARCOS'. CONTADORES Y MUJERES DE CAPOS, LAS CLAVES. Reportaje : Santiago Gamboa



 

Reportaje : Santiago Gamboa

Este policía cosmopolita liquidó al cártel de Cali con acciones quirúrgicas, con inteligencia y sin un solo tiro. El autor del texto desvela aquí que escribió sobre el tema a instancias de García Márquez.
 
• Conocí a Óscar Naranjo a fines del siglo XX, exactamente en abril de 1999. En ese entonces él era director de Inteligencia de la policía de Colombia. La historia de por qué lo conocí se remonta al inicio de ese mismo año, cuando el director general de la policía, Rosso José Serrano, coincidió con Gabriel García Márquez en una cena y le contó detalles y anécdotas de las capturas de los seis máximos jefes del cártel de Cali en apenas ocho meses, entre 1994 y 1995. “Debes escribir un libro”, le dijo García Márquez. “Escríbelo tú”, respondió Serrano. Una semana después me llamaron a mí. El libro sería una memoria en primera persona de Serrano y García Márquez haría la edición.
Yo iba a ser el ghost writer.
Y así se hizo (el libro se publicó a final de ese año con el título Jaque Mate).
Fui a Colombia (vivía en Roma) a recopilar la información sobre las capturas para empezar a escribir, y muy rápidamente me encontré en el despacho del entonces coronel Óscar Naranjo, cerebro de los arrestos, autor intelectual al que el general Serrano apoyó y dio carta blanca. Recuerdo la impresión que me causó, pues ignoraba que en mi país hubiera policías como él: un tipo elegante, culto, refinado y cosmopolita. Una especie de James Bond colombiano. Naranjo llevaba 22 años en la policía, siempre en labores de inteligencia, y junto con Serrano había cambiado completamente el esquema de lucha contra el narcotráfico.
El combate contra Pablo Escobar y el cártel de Medellín, que culminó en 1993 con la muerte del gran capo, fue algo sumamente conflictivo para la sociedad colombiana, y por supuesto para la policía. Ese cártel puso bombas, hizo terrorismo y se enfrentó militarmente al Estado dejando muchas bajas en todos los frentes. La policía luchó en ese mismo escenario, con un enorme costo en vidas, corrupción, desmembramiento, pérdida de credibilidad. Por eso al combatir al cártel de Cali, en 1994, la idea de Naranjo y del general Serrano fue crear un nuevo escenario de enfrentamiento con nivel Cero de violencia, basado en la información y la Inteligencia. No más operaciones de fuerza con centenares de agentes y helicópteros, sino intervenciones “quirúrgicas” en las que no se disparara un solo tiro.
Esa fue la premisa de la que se partió en medio de un escándalo político sin precedente: la acusación de que el cártel de Cali había dado seis millones de dólares a la campaña presidencial del ya electo Ernesto Samper (1994-1998). Presionado por este escándalo, Samper dio luz verde al general Serrano, y así el coronel Naranjo se transformó en uno de los grandes estrategas de la policía.
Lo primero que hicieron fue establecer un perfil muy completo de cada uno de los narcos: enfermedades, vicios, vínculos afectivos, familia, hobbies, debilidades, cuadro psicológico, personalidad, liderazgo, diversiones, ideología, religión, pasiones, gustos gastronómicos, preferencias de moda, marca de cigarrillos, marca de whisky o ginebra o vodka, marca de reloj, tipos de mujer, y cosas tan detalladas como el peso, tipo de sangre, fórmula de gafas, presión arterial y cuadro de glicemia. ¡Lo sabían todo de cada uno de ellos!
Recuerdo mi sorpresa al ojear estos fólders de cerca de 200 páginas cada uno. Me recordaban los perfiles que los vestuaristas del cine hacen para cada personaje y escena de una película. Para recopilar todo eso, me explicó Naranjo, se requirió de meses de investigación e interrogatorios a detenidos del cártel y personas afines que habían estado con ellos en diferentes situaciones: fiestas, aniversarios, reuniones de trabajo, etcétera. A partir de ahí, la investigación se dirigía a los suministradores de todo aquello que consumían en las zonas en las que se había percibido su presencia a través de detecciones o informantes, de modo que el círculo del mapa se fuera haciendo cada vez más estrecho.
De este modo se procedía a un acercamiento a las casas de seguridad de cada narco —que por supuesto iban cambiando casi a diario—, hasta establecer direcciones precisas mediante el estudio de las basuras, las frecuentaciones del lugar, los horarios de luz en la noche, los ruidos.
Otros dos elementos claves para el seguimiento de los jefes del cártel de Cali fueron las mujeres y el contador. La policía logró establecer que el contador era incluso más importante que la compañía de la mujer, pues era el que les confirmaba a diario su éxito, la expansión de sus ganancias, su patrimonio. Por eso gran parte de los seguimientos de personas que entraban y salían de las casas señaladas estaban dedicados a identificar al contador, y una vez hecho, con un seguimiento 24 horas, se podía llegar hasta los demás refugios del narco, comprender sus rutinas, conocer sus anillos de seguridad y proceder a montar el operativo de captura, que debía ser tan inesperado y contundente que no diera pie a ninguna clase de enfrentamiento. El general Serrano solía decir: “A mí me gusta golpear al narco a las cuatro y media de la mañana. A esa hora o está dormido o está borracho, y si está borracho lo más seguro es que esté desnudo y con alguna mujer”.
A esto se sumó una campaña que tenía como fin “corromper” a los jefes de seguridad de los capos del cártel, prometiéndoles a través de anuncios por televisión jugosas recompensas, “resolución de sus problemas legales y nueva vida en el exterior”. Con esto se creó desconfianza al interior del cártel y se obtuvo mucha información sobre sus casas de seguridad.
La primera detención fue la de Jorge Eliécer Rodríguez Orejuela, hermano menor y tercer jefe del cártel. Era un tipo inseguro, desordenado, cocainómano, con frecuentes ataques de nervios. Le gustaba tomar aguardiente en las tiendas y continuamente rompía los esquemas de seguridad. A pesar de su fortuna conservaba el gusto por las cosas simples, de la calle. Al conocer estas debilidades, y sobre todo su inestabilidad, Naranjo consideró que era más fácil hacer el operativo fuera de sus casas de seguridad, y para ello dispuso una muy fuerte detección telefónica y vigilancia en centros de videntes y pitonisas de Cali, hasta que dieron con él y supieron la hora precisa de una cita. Al salir lo detuvieron. La pitonisa, interrogada por los agentes, contó que durante la cita había visto en la bola un “manto verde”. Jorge Eliécer le preguntó: “¿Una finca?”. Y ella respondió: “No, la policía”.
La detención de Miguel Rodríguez Orejuela, el segundo de la lista de Cali, fue otra operación “quirúrgica”, resultado de un laborioso estudio y de muchos seguimientos. Un informante llamó para decir que lo había visto entrar en un edificio del barrio Normandía, pero cuando Naranjo y Serrano llegaron vieron que era un edificio de 18 pisos. ¿En qué apartamento estaba? En este caso fue la devoción a la Virgen el factor clave. La información sobre Miguel decía que en cualquier lugar donde se encontrara lo primero que hacía era encenderle un velador a la Virgen. La policía se apostó en un cerro al frente, para evitar ser detectados por la seguridad del capo, y al llegar la noche, cuando la luz de todos los apartamentos se apagó, en uno de ellos se encendió un resplandor rojo y fluctuante. El velador les indicó qué apartamento era el suyo. Cuando entraron Miguel estaba en calzoncillos metiéndose a una “caleta” (escondrijo al interior de la casa). Tenía medio cuerpo por dentro y estaba con su mujer y su contador. No opuso la más mínima resistencia.
En la captura de Gilberto Rodríguez Orejuela, el jefe máximo, el seguimiento y la identificación del contador fue definitiva. Una vez hecha se le montó un seguimiento 24 horas y se estableció que en sus recorridos por la ciudad, sin mucha lógica, el contador cumplía con una disciplina férrea para “evadir” cualquier operativo. Entre más alocadas fueran sus vueltas, con idas y regresos sin sentido, vueltas atrás en taxi, en autobús, etcétera, más indicios había de que la jornada culminaría visitando a Gilberto. Y así fue. Los seguimientos escalonados de agentes disfrazados de oficinistas y de dos mujeres que hacían deporte en el barrio sospechoso, permitieron encontrar la casa. Cuando la policía entró Gilberto no estaba por ningún lado, pero junto a una estantería había astillas de vidrio en el suelo y un café aún caliente. Al mover el estante lo encontraron con las manos en alto.
Años después, en el 2007, Naranjo fue nombrado director general de la policía y desde ahí implementó nuevos operativos de Inteligencia contra narcotraficantes ligados al paramilitarismo y con miembros de la cúpula de las FARC que estaban más cerca del narcotráfico que de la lucha armada.
No volví a encontrarlo personalmente pero supe de cada uno de sus éxitos.
En el 2010, el escritor y periodista Germán Castro Caycedo publicó un libro llamado Objetivo 4, sobre cuatro operativos de la policía de Óscar Naranjo contra narcos, paramilitares y jefes guerrilleros, en donde las operaciones de inteligencia, infiltración y heroísmo individual de los agentes lo dejan a uno con los pelos de punta. Se trata de los guerrilleros Martín Sombra y El Paisa, y de los narcoparamilitares Don Mario, extraditado a Estados Unidos, y los hermanos Miguel Ángel y Víctor Manuel Mejía Múnera. En estas alucinantes historias, agentes de la policía se disfrazaron de campesinos, vagabundos de calle o descargadores de camiones, con el fin de proporcionar información sobre casas de seguridad, horarios y hábitos de vida que llevaron a las capturas. Y siempre con el mismo sello: la búsqueda de la violencia Cero.
No sé —nadie puede saberlo— cuánto de todo esto pueda ser aplicable a México, y ese será el reto de Óscar Naranjo. En su trabajo dentro de la policía colombiana su carisma personal y liderazgo fueron fundamentales para lograr de sus agentes sacrificios y absoluta lealtad, algo que en México, por tratarse de un extranjero y por generar desconfianza en los rangos del Ejército —él viene de la policía—, parece muy difícil. Supongo además que constitucionalmente no podrá dar órdenes directas a las fuerzas armadas mexicanas, aunque sí aconsejar y compartir sus experiencias con quienes puedan hacerlo.
Si bien comprendo las reticencias de algunos sectores políticos mexicanos, ya que esto implica que un extranjero esté cerca del tema más sensible de seguridad nacional de México, no comparto ni comprendo las furibundas críticas: acusarlo de hacer el juego al cártel de Sinaloa o de ser un “infiltrado” de Estados Unidos —como he leído— me parece injusto y, sobre todo, infundado. En Colombia, hasta la cúpula de las FARC desmentiría estas alocadas versiones.
Más bien pienso que es importante para México y Colombia estar alerta y abrir canales de lucha conjunta contra los cárteles mexicanos, pues éstos pasaron de ser intermediarios a apropiarse del negocio, y ya están en Colombia, muy cerca de las materias primas. La cocaína, en el puerto colombiano de Buenaventura, ya es mexicana.
Y hay algo fundamental por analizar: si el proceso de paz entre el gobierno colombiano y las FARC, iniciado estos días en Noruega, llega a buen puerto y la guerrilla se desmoviliza (Naranjo es uno de los negociadores), ¿quién controlará los espacios de cultivo de coca que hasta ahora maneja la guerrilla en Colombia?, ¿quedarán en manos de facciones FARC renuentes a la probable desmovilización?, ¿trabajarán éstos para los cárteles mexicanos, que ya son sus aliados? Ese será el nuevo escenario transnacional de lucha. ¿Lograrán los cárteles el control de las zonas de cultivo en Colombia o, por el contrario, se debilitarán por la acción conjunta de ambos países si se les logra arrebatar la influencia en esas regiones? Ante estos retos impuestos por el salvaje capitalismo de la economía ilegal, con un narcotráfico mexicano cada vez más presente en Colombia, la idea de una colaboración anticárteles desde México con la asesoría de Naranjo, gran conocedor del terreno y las circunstancias en las zonas de cultivo, no me parece algo descabellado.

miércoles, 31 de octubre de 2012

CALAVERAS Y DIABLITOS DE ATOYAC DE ÁLVAREZ.




Desde el foro twittero
la huesuda anda rondando                                    
nos vigila con blackberry
y también anda posteando
esperando que alguien se descuide
para con un “virus” formatearlo.                 

                                                    





 Por razones de tiempo. Mañana se suben más material. Gracias





 OBSERVACION:

Por motivos respetables solicitados por los  colaboradores, se omite el nombre y apellido; pero, además se respeta la redacción.


REALIZA DIF PRIMER CONCURSO DE OFRENDAS DE DÍA DE MUERTOS EN LA PLAZA CÍVICA PRIMER CONGRESO DE ANÁHUAC




 La población pudo apreciar el olor a incienso, la tradicional flor amarilla, roja y blanca, las velas, veladoras, la comida como mole verde, rojo y las frutas de temporada
Al presidir la premiación del Primer Concurso de Ofrendas de Día de Muertos, la presidenta del Sistema DIF Guerrero, Laura del Rocío Herrera invitó a las familias a preservar y promover las tradiciones que nos dan identidad como guerrerenses.

En su mensaje, Laura del Rocío dijo que el gobernador Ángel Aguirre Rivero, tiene especial interés en que la población de Chilpancingo tenga espacios de entretenimiento que les permitan la convivencia familiar y donde los niños y jóvenes conozcan las costumbres de las diversas regiones el estado.

El evento se realizó en la Plaza Cívica Primer Congreso de Anáhuac, donde por primera vez se elaboró un tapete de la katrina de 12 por 12 metros de rellenado con flor de cempasuchil, terciopelo, flor de campo que fue elaborado por la Unidad de DIF municipales y participación Ciudadana de esta dependencia estatal.

Durante este día, la población pudo apreciar el olor a incienso, la tradicional flor amarilla, roja y blanca, las velas, veladoras, la comida como mole verde, rojo y las frutas de temporada como la mandarina que adornaron los altares y dieron vida esta tradición mexicana.

Laura del Rocío inició su recorrió por los altares de las unidades de Participación Ciudadana de la Secretaría Particular, Secretaría de Gobierno, Administración y Finanzas, Seguridad Pública y Protección Civil.

Asimismo de Desarrollo Rural, del Medio Ambiente y Recursos Naturales, Isspeg, Conalep, la Juventud, Desarrollo Social, Fortalecimiento Municipal, Comisión de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento.

Los ganadores del primer lugar fueron para la Secretaría de Administración y Finanzas; segundo lugar el Conalep y tercer lugar Comisión de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento, quienes recibieron un reconocimiento por su participación.
 

LA TORTURA SI ESTA TIPIFICADA EN GUERRERO EN UNA LEY ESPECIAL, ACLARA GOBIERNO DE GUERRERO


Es impreciso el informe enviado al Comité contra la Tortura de la ONU, que sesiona en Ginebra, Suiza
-          La Ley de la Comisión de defensa de Derechos Humanos del estado tipifica el delito y su sanción a partir de una remisión normativa Constitucional

El Gobierno de Guerrero desmiente que no cuente con un tipo penal para sancionar la tortura en el estado y precisa que si tiene normatividad que castiga a los servidores públicos que en el ejercicio de sus funciones inflijan intencionalmente dolores o sufrimientos a otras personas con el fin de obtener información o confesión, o castigarla por un acto cometido o que se le pretenda imputar.

En este sentido, es impreciso el informe enviado por el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan (CDHM), al Comité contra la Tortura de la Organización de las Naciones Unidas que sesiona en Ginebra, Suiza, ya que en el ámbito estatal sí está prevista la tortura como una conducta delictiva, y sancionada conforme a la ley que crea la Comisión de Defensa de Derechos Humanos del estado, en la que se indica claramente como debe procederse penalmente en contra del servidor público que incurra en la comisión del mismo.

El artículo 76 bis párrafo segundo de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Guerrero, dispone:

“La ley que cree y organice la Comisión garantizará su autonomía técnica; establecerá el procedimiento en materia de desaparición involuntaria de personas, y regirá la prevención y castigo de la tortura cuando presuntamente sean responsables los servidores a los que se refiere el párrafo anterior.”

En ese tenor, el Título VI de la Ley que Crea la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos del Estado de Guerrero en sus artículos 53 y 54, señala que:

“Comete el delito de tortura, cualquier servidor público del estado, que por sí, o valiéndose de terceros o en el ejercicio de sus funciones, inflija intencionalmente a una persona dolores o sufrimientos o la coaccione física o mentalmente de manera grave, con el fin de obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de inducirla a un comportamiento determinado o de castigarla por un acto que haya cometido o se sospeche que ha cometido o se le pretenda imputar.

Al que cometa el delito de tortura, se le sancionará con pena privativa de su libertad de dos a ocho años y de doscientos a cuatrocientos días de salario mínimo en concepto de multa, privación de su cargo e inhabilitación para el desempeño de cualquier cargo, empleo o comisión hasta por dos tantos del tiempo de duración de la pena privativa de la pena impuesta.

Si además de la tortura, resulta otro delito, se estará a las reglas del concurso de delitos.”

Esta disposición especial, adquiere contenido punitivo a partir de lo establecido en el propio Código Penal de la entidad, que en su artículo 10 señala:

“Las disposiciones generales de este Código se aplicarán por los delitos previstos en leyes especiales, en lo no establecido por éstas”

En el caso de la tortura, la Ley especial establece la conducta delictiva así como la sanción que deberá ser impuesta, por lo que el delito de tortura a pesar de no estar establecido en el Código Penal, adquiere relevancia y viabilidad legal para todos los efectos pertinentes de carácter punitivo a partir de las disposiciones legales mencionadas, por lo que resulta falso e impreciso que no se cuente con una normatividad para sancionar la tortura en la entidad.

De igual manera, el Gobierno de Guerrero, informa que sobre la atención que se ha dado al caso “Ayotzinapa” refiere que las averiguaciones previas que se integran en la Procuraduría General de Justicia incluyen también la conducta delictiva por tortura, misma que se continúa investigando y en breve será determinada por esta autoridad ante el Poder Judicial en los casos en que así sea procedente, utilizando el tipo y la conducta descrita en la Ley especial que da creación a la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos del Estado de Guerrero.

Sin embargo, la actual administración del Gobierno de Guerrero, reconoce que la legislación vigente deber ser mejorada y en cumplimiento con las diversas recomendaciones emitidas por organismos internacionales de defensa de los derechos humanos en relación a homologar y tipificar claramente esta conducta, ha considerado oportuno el presentar en las próximas semanas la Ley para Prevenir y Sancionar la Tortura en el Estado de Guerrero, en la que se incorpora no sólo una definición clara y una sanción acorde a los instrumentos internacionales, sino que además incorpora la oportunidad de contar con peritos independientes para aplicar el Protocolo de Estambul en los casos donde se presuman actos de tortura.

Paralelamente, se informó que se ha instruido a la Procuradora de la entidad, para que se aboque a la emisión de un Acuerdo interno que adopte las prácticas y diligencias contenidas en el Protocolo de Estambul como parte de las diligencias básicas al momento de investigar un presunto acto de tortura, para normar la investigación de este delito y armonizarla con los estándares internacionales en la materia.