martes, 14 de julio de 2020

FORO POLITICO. Por Salomón García Gálvez. ASTUDILLO, EFICAZ ANTE PANDEMIA.

Pese al reconocido trabajo que emprende el gobierno estatal en coordinación con el federal para atender y resolver a cientos de personas infectadas por el coronavirus -Covid 19-, cuyo saldo hasta ayer era de más de mil 92 muertes en Guerrero, un gran segmento de la población es irresponsable, necia y antihigiénica. Por eso se infectan y mueren.

Héctor Astudillo Flores, gobernador de Guerrero, a lo largo de varios meses ha tenido la atingencia de atender y prevenir los estragos que provoca la pandemia, virus invisible que infecta, y la gente fallece. También son cientos de personas que han sido atendidas y salvado la vida en hospitales.

Astudillo Flores, de acuerdo con la empresa encuestadora Mitofksy, se encuentra entre los 12 o 13 mejores gobernadores del país, con un 47.2% de aprobación de la ciudadanía, no sólo por la atención que su gobierno otorga a la pandemia sino por su política sensible cercana a la gente y la vigencia de programas sociales.

El gobernador de Guerrero, mediante  efectiva coordinación con la Federación ha logrado establecer mayor infraestructura en materia de salud, equipo y materiales de protección, personal médico especializado e insumos; 752 nuevas camas, 233 ventiladores y un hospital ambulante que fue instalado en Zihuatanejo, gestionado por el propio mandatario estatal, para que nadie se ande adornando o se den caravana con sombrero ajeno. Más de 900 millones de pesos han sido invertidos por el Covid 19.

SUCESIÓN 2021: MANOTAZO DE AMLO.

Ha sido garrafal error de los políticos hacer pre campañas de cuerpo presente mediante actos tumultuosos que ponen en riesgo la salud de guerrerenses.

Eso, poco y nada le importaba a un “calenturiento” Félix Salgado Macedonio, quien había solicitado permiso al Senado para hacer precampaña. Lo pararon en seco desde Palacio Nacional.

Afirman sus malquerientes -del “Toro sin Tuercas”- que quien manda en Palacio Nacional y Morena -AMLO- le dio una soberana regañiza, para que se reeduque y le quede bien claro quien decidirá la candidatura morenista en Guerrero.

Más claro ni el agua: AMLO, decidirá quiénes serán candidatos en la mayoría de los 15 estados donde habrá elección para gobernador. Guerrero, no será excepción.

Sin duda, habrá -o existe- guerrita intestina en Morena, donde los morenos moderados (técnicos) libran cruenta batalla contra ultras radicales (rudos), para imponer candidato en Guerrero; pero al final de cuentas, será AMLO quien con su “dedito mágico” “destapará” al bueno.

Por eso, Morena cada día se parece más al PRI de las décadas de los años setentas y ochentas, donde ninguna hoja de Los Pinos (o Palacio Nacional) se movía sin la voluntad del monarca tricolor: LEA o JoLoPo.

¿Le irá muy mal a Morena en el 2021?... Es el gran enigma; pero para la reconocida consultora política Gisela Rubach, según sus cálculos, “no le irá tan mal al partido propiedad de AMLO”.

La pandemia del Covid 19, la criticada economía y el encarecimiento de la canasta básica, podrían ser factores negativos para Morena y sus resultados en las próximas elecciones, donde podrían abollar la corona al presidente AMLO y su partido, que se vale de programas sociales para atraer clientela. Igualito como lo hacía el viejo y rancio PRI de los 70´s y 80´s. Hasta cinco gubernaturas podría perder Morena en el país en el 2021.

La sucesión para Guerrero 2021, tiene a potenciales aspirantes, en este orden: Morena: Luis Walton Aburto, Félix Salgado y los hermanos Pablo Amílcar y Eréndira Sandoval.

PRI: Manuel Añorve Baños, Mario Moreno Arcos y Héctor Apreza.

Javier Saldaña Almazán, rector de la UAGro, quien cuenta con gran popularidad y buena aceptación a nivel estatal, también aparece bien posicionado y con buenos porcentajes en varias encuestas realizadas por empresas profesionales. El líder universitario, jugará importante papel durante la sucesión 2021, y podría llegar a las finales.

                       DE LA GRILLA… A LA SILLA.

FÉLIX, ¿ATRACÓ SAÚL?,… Mes y medio fungió como senador propietario Saúl López Sollano (a) “La Bruja”, por ocupar el escaño de Félix Salgado; pero, trasciende, éste gandalla cobró por adelantado tres meses, dejando sin dieta ($) al suplente. Por cierto, luego que a Félix lo “sentaron”, ahora piensa dar el brinco hacia el PES. ¿Lo admitirán?... ANTONIO GASPAR, A DE MEDIA TABLA… Toño, alcalde de Chilpancingo, ocupa el sitio 46 de entre cien munícipes del país, con alto nivel de aprobación, de acuerdo a Consultora Mitofsky, en su última encuesta. No existen querellas por falta de agua, los servicios públicos mejoraron, igual la seguridad. Hace falta que Toño aplique mano dura para obligar que la gente respete medidas sanitarias, utilicen cubre bocas y no hagan tumultos para evitar contagios por el Covid 19…SENADORA, DESESPERADA… Nerviosa porque no aparece en ninguna encuesta, la senadora por Morena, Nestora Salgado, acudió al único recurso que le recomendaron sus grises asesores: Se “enfermó” por el Covid 19, del cual se recuperó como por arte de magia. La legisladora, mejor debiera prepararse para hacer buen papel en el Senado. Debe conformarse con la posición que le regaló AMLO y mejorar en su función. Le dio más de lo que merecía… Punto.

salomong11@yahoo.com.mx  

 


ENTRESEMANA Monreal, Ackerman y el pequeño priista MOISÉS SÁNCHEZ LIMÓN



Dícese que la carrera por la sucesión presidencial comienza en el mismo momento en que el Presidente electo rinde protesta ante el Congreso de la Unión.

 

En ese tenor, la pléyade morenista que se siente con las calificaciones más sobresalientes para contender por la Presidencia de la República en 2024, se reagrupa y pretende apoderarse de Morena para dictar línea y desbarrancar a los enemigos.

 

En este tenor vale preguntar: ¿quién es John Ackerman? ¿Periodista, doctor, jurista, investigador? ¿Cabeza de playa del grupo político que endulza el oído al inquilino de Palacio?

 

A la luz de lo que ha ocurrido y de lo que se la ha demostrado documentalmente, su nivel es de saltimbanqui de la política. Y no, no es peyorativo, porque su tarea se ha ceñido a ejecutar acrobacias, ejercicios, saltos y equilibrios políticos ante el público y la familia política nacional.

 

Es el bravucón y golpeador del grupo, con influencia y respaldo tal del equipo fundamentalista que hasta programas de televisión tiene, por supuesto en los canales públicos, desde los que desempeña a plenitud ese papel de saltimbanqui, que no tiene relación con los payasos cuyo oficio es respetable.

 

Veamos. Se asume periodista y ofende al gremio periodístico, a los reporteros especialmente porque si lo fuera respetaría a quienes ejercemos este oficio-profesión.

 

Y, por lo demás, sus títulos carecen de los sellos que los validarían y no ha mostrado la cédula correspondiente para presumir ese nivel profesional por el que cobra en la Universidad Nacional Autónoma de México.

 

Dice ser político moderno y en cada paso que da se parece más a uno de los priistas más rancios y mañosos de los tiempos idos. Es, como citó Beatriz Paredes Rangel, uno de esos políticos que lleva a un pequeño priista dentro, porque del priismo aprendió como aprendieron todos los políticos contemporáneos, incluso los que se asumen de izquierda, con la que golpean y cobran con la derecha.

 

Mire usted, el deporte favorito de la 4T es la intriga palaciega. Porque perseguir y culpar a los gobiernos priistas y panistas de todos los males del país, es asunto personal del inquilino de Palacio; sin este cliente, al que llama de diferentes formas y descalifica peyorativamente, su gobierno no tendría sentido.

 

Además, por lo menos públicamente soslaya lo que ocurre en su entorno, en su equipo cercano, entre sus hermanos de sangre y jurados seguidores, rechaza exista pleito alguno dentro de su primer círculo y, en cambio, ve al enemigo afuera, atisba indicios de golpe de Estado incluso de asonada; llama golpistas, conservadores y fantoches a sus críticos y contrincantes, a quienes no simpatizan con su credo, olvidándose que ése es factor básico de la democracia.

 

Y, mire usted, es inocultable que, para el licenciado López Obrador Ricardo Monreal Ávila como coordinador de la bancada senatorial de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado de la República, es un factor toral en su relación con aquellos personajes políticos y empresariales de los que se ha distanciado e incluso ha maltratado.

 

Así que Ricardo Monreal, como citábamos en otro artículo de entresemana, para este grupo fundamentalista que tienen una célula radical en la bancada de Morena en el Senado, es el enemigo a vencer, es el político más sólido y con las mejores credenciales de experiencia, al que ven como el perfil sucesor de Andrés Manuel López Obrador.

 

Y no se equivocan, mas proceden con ese tiento del elefante encima del hormiguero y su estrategia política es de primaria, básicamente ñoña con el ¿licenciado? Ackerman como cabeza de playa, golpeador que nada pierde porque nada tiene, porque no es político y junto con su cónyuge vive los días de vino y rosas de la 4T --alejados del bullicio y de la falsa sociedad, con fondo de la Sonora Santanera—en la nube de la impunidad, intocables y trovadores del elogio hacia el señorpresidente.

 

¿Alguna duda? Leamos fragmentos de singular confesión de John Ackerman, en la entrevista que le hizo Fernando del Collado en su programa Tragaluz, transmitido el domingo último.

 

--Por cierto, ¿qué es Morena?—preguntó Del Collado a Ackerman.

 

--El Movimiento de Regeneración Nacional—respondió el dizque erudito y sedicente periodista

 

--¿Qué quieren en Morena?

 

--¡Újule!, pues Morena es un archipiélago de muchas cosas, no creo que haya una sola voluntad.

 

--¿Y usted que trae con Monreal?

 

--¡Újule! Pues Monreal es el principal cáncer de Morena

 

--¿Sí?

 

--Así es.

 

--¿Por?

 

--Pues porque tiene una cultura política muy vieja, se mueve en la política a partir del dinero, del chantaje, la presión. Y esa no es una cultura política que debería marcar las nuevas épocas democráticas.

 

--¿Eso se lo ha dicho?

 

--Públicamente. Yo no hablo con él personalmente.

 

--¿Doctor y qué se requiere para ser militante de Morena?

 

--Está abierta la afiliación de todos.

 

--¿Se requiere “ser servil para obtener huesos”?

 

--No soy líder ni dirigente de Morena, no me toca decidir.

 

--¿Que “se vayan los lambiscones de Morena” ha dicho Porfirio Muñoz Ledo?

 

--Así es, pues, libertad de expresión para don Porfirio.

 

--¿Entre sus principios está la simulación?

 

--Al contrario: no mentir, no robar, no traicionar, son los principios centrales.

 

--¿Eso que lo escuche Ramírez Cuéllar?

 

--Ramírez Cuéllar está haciendo un trabajo importante en este momento.

 

(…)

 

--Detengámonos, ¿su escenario para el 2021?

 

--¡Morena va a arrasar!

 

--¿Polarizando?

 

--No. La polarización era la de antes, la que Peña Nieto dividió.

 

(…)

 

--¿AMLO es la encarnación de la voluntad nacional?

 

--Tiene un enorme mandato popular y es un gran líder—enfatizó John.

 

Esas entrelíneas y las no tanto, hacia las que llevó Del Collado al “licenciado” Ackerman son de lectura obligada.

 

El objetivo es Ricardo Monreal Ávila; desbarrancarlo y restarle puntos en la carrera por la Presidencia de la República, porque por más que lo niegue el ex gobernador de Zacatecas, éste sí doctor en Derecho y académico en la UNAM con todas las de la ley, en su corazón late la banda tricolor.

 

Pero, ¿quiénes forman parte de ese grupo al que pertenece y sirve John? Es fácil identificarlos. Uno se llama Martí y se apellida Batres Guadarrama; de otra sus iniciales son Yeidckol Polevensky. Y para completar el cuadro, Mario Delgado se imagina ya en la presidencia de Morena, aunque su paso en la coordinación de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados ha dejado mucho, mucho, qué desear.

 

Y el priista que todos, en especial los de Morena, llevan dentro lo refirió Beatriz Paredes Rangel, el pasado 26 de febrero en el foro Diálogos, organizado por Junta de Coordinación Política del Senado de la República y el ASPEN Institute México, con el tema Desafíos actuales de la democracia.

 

Ese día, Beatriz habló sin aspavientos ni apasionamientos partidistas, natural, autocrítica si usted quiere. Ahí estaba Ricardo Monreal, cuya sonrisa acompañó con asentimiento a lo dicho por Paredes Rangel, priista más que destacada. A saber:

 

“(…) La convivencia democrática colaborativa –citó Paredes Rangel--, entonces, siguiendo el hilo de la reflexión de mi querido senador Castorena, claro que la mayoría actuando con legitimidad enriquece la democracia. Lo que es muy importante, es desterrar la tentación de la restauración del modo priista de conducir el país.

 

“Es una enorme tentación porque muchos, muchos, han sido priistas, ésa es su cultura política, es una cultura política que ustedes mismos lucharon por transformar, en ese sentido por eso creo que el gran desafío de nuestra democracia, en el tiempo, es que logremos un mayor equilibrio entre los poderes y el que robustezcamos el papel del Poder Legislativo; quizá, quizá una fórmula puede ser que las decisiones de las comisiones sean vinculatorias.

 

“Miren, ¿cuántas veces hemos citado a funcionarios  y no han querido venir? ¿Y qué ha sucedido? Nada, nada. Entonces, ojalá no comprobemos en este tiempo de la historia de México que todos llevamos un pequeño priista dentro”. Hasta aquí la cita.

 

Y estallaron risas y aplausos. Ahí estaba, decía, Ricardo Monreal, por supuesto, en su calidad de general en jefe de la bancada senatorial de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado de la República.

 

Beatriz tiene razón. Porque, lo dicho, en la 4T todos los días se esfuerzan para no parecerse a los de antes, a los priistas, pero cómo se empeñan en superarlos. ¿Dónde está la identidad propia de Andrés Manuel y su gabinetazo? Por lo demás, indudablemente Ricardo Monreal se debe haber ido a dormir, la noche del domingo, con una sonrisa y la expresión: ¡Estos muchachos no entienden! Conste.

 

sanchezlimon@gmail.com

www.entresemana.mx

@msanchezlimon


EPÍSTOLAS SURIANAS (Carta a Don Héctor) De Julio Ayala Carlos


      Coronavirus, evitar el contagio…

 

GUERRERO, CIERTAMENTE, SE ENCUENTRA EN EL LÍMITE entre los semáforos naranja y rojo de la pandemia del coronavirus que azota al país, de tal forma que si no paran o se controlan los contagios, las actividades, incluidas las económicas que hoy están permitidas, se verían afectadas, y por supuesto el confinamiento de las personas volvería a ser lo normal.

Ciertamente el gobierno del estado, y el gobernador en particular, han hecho más allá de lo humanamente posible con el fin de que en Guerrero se prevenga el contagio, se atienda a los enfermos y se combata el virus, pero al pasar de rojo a naranja, lo que se tradujo en el reinicio de ciertas actividades, los casos se han incrementado.

Y es que, a pesar de los llamados de las autoridades a continuar con las medidas de prevención, para evitar el contagio del coronavirus, la población, y más aquella que no ha hecho mucho caso a la pandemia, se ha olvidado del lavado de manos, del estornudar correctamente, el evitar el contacto directo, y el guardar la sana distancia, hasta el evitar acudir a lugares concurridos, lo que ha ocasionado un incremento de los casos.

Hay que decirlo. El haber pasado de rojo a naranja, no significa, ni significaba que dejaran de tomarse las medidas de prevención, o de que el coronavirus haya desaparecido. Lo que significa, hay que puntualizarlo, es que se podía relajar el confinamiento de personas para realizar ciertas actividades, pero con las medidas pertinentes de prevención.

Sin embargo, al dejarse de lado, y al salir la población en masa a lugares con un alto grado de contaminación, los casos se han disparado y por supuesto la posibilidad de incremento de las defunciones. En consecuencia, si continúan a la alza los contagios, se corre el riesgo de que se vuelva al color rojo, y por lo tanto, las actividades que hoy están permitidas, serán canceladas, lo cual a nadie conviene.

Como hemos dicho, las autoridades estatales y municipales han hecho todo lo que está a su alcance, incluso más allá, y una prueba de ello es que tanto el gobernador Héctor Astudillo Flores, como algunos alcaldes, están bien evaluados por la población de acuerdo a encuestadoras de prestigio, de tal forma que la responsabilidad por el alza en el número de casos es responsabilidad de la población.

Es triste decirlo, pero el que hoy Guerrero esté en los límites entre el color naranja y el rojo es de quienes se olvidaron de mantener las medidas de prevención, es decir, de la propia población que no entiende, o no quiere entender, que el coronavirus seguirá presente, incluso más allá si finalmente se consigue una vacuna para prevenirlo.

No se trata, ciertamente, de exculpar a las autoridades estatales y municipales del incremento en el caso de contagios, a raíz de que se decretó para Guerrero el color naranja del semáforo epidemiológico, pero es un hecho que a raíz de ello la población relajó las medidas de prevención para evitar el contagio, y aún más, salió masivamente a la calle y ha abarrotado espacios públicos como los mercados, que son focos con alto grado de contaminación.

Por supuesto, es y sigue siendo obligación de las autoridades hacer todo lo posible para evitar el contagio del coronavirus y atender y curar a los enfermos, pero también es responsabilidad de la población hacer caso y llevar a cabo las medidas de prevención para frenar la pandemia. No hacerlo, ciertamente, no solo raya en la irresponsabilidad, sino en la mezquindad personal.

Reitero. No solo se trata de la prevención personal, sino colectiva. Si se protege uno, se protege a la familia, a los vecinos, a la colonia o el barrio, y en suma, a toda la población. En consecuencia, el llamado es a continuar hacer caso a las medidas preventivas que finalmente redundará en beneficio de todos.

En el color amarillo, hay que decirlo, se trata de poder realizar ciertas actividades al aire libre, pero sin olvidar las medidas de prevención. No hacerlo, como está ocurriendo en su gran mayoría, ha ocasionado que se incrementen los casos de coronavirus y se regrese al color rojo, es decir, a como estábamos antes.

Sin duda, bien vale un esfuerzo. Sigamos haciendo uso de las medidas de protección para no contagiarse y ser parte de las estadísticas del coronavirus, incluyendo las defunciones.

Por cierto, bien vale seguir haciendo las pruebas para detectar los casos de contagio, aunque los peligrosos son aquellas personas que si bien son portadoras del virus, no presentan ninguno de los síntomas que demuestren que tienen coronavirus.

Comentarios: julio651220@hotmail.com

CONTEXTO POLÍTICO Por Efraín Flores Iglesias Adela Román: reprobada y de mal en peor


La que sigue en su mundo color de rosa, es la alcaldesa de Acapulco, Adela Román Ocampo, ya que sus asesores y colaboradores más cercanos le siguen diciendo que “todo está bien” en el puerto y que “merece” ser la candidata de Morena a la gubernatura.

Es cierto, Román Ocampo está en todo su derecho de buscar la candidatura de su partido en las elecciones del próximo año. Pero si no puede resolver los problemas de Acapulco, tampoco podrá con los otros 80 municipios que conforman la entidad, mucho menos si se rodea de pésimos colaboradores y familiares que en nada le ayudan.

Desde el inicio de su gestión ha sido señalada de tener a sus hermanos y sobrinos en el Ayuntamiento, quienes dan el visto bueno de las obras que se realizarán en el municipio.

En las redes sociales ha sido severamente cuestionada por su ineptitud y arrogancia. Inclusive, algunos miembros de Morena le han exigido transparentar los recursos que maneja y cumplir con los compromisos que adquirió cuando era candidata.

Tan mal anda su gobierno que el 66.3% de los acapulqueños desaprueban su gestión.

Este lunes, Consulta Mitofsky dio a conocer una encuesta que realizó en el mes de junio, ubicándola en el lugar 79 de un total de 100 alcaldes del país, con una aprobación de apenas 32.6 por ciento.

Por más que su equipo de comunicación social inunda de boletines las redes sociales y los correos electrónicos de las redacciones de los periódicos que se editan en Acapulco y Chilpancingo, Adela Román nomás no crece en las encuestas.

El nepotismo, la insensibilidad y la opacidad en el manejo de los recursos públicos han marcado a su administración.

Y lo que es peor: tiene como su principal asesor a un personaje que mal orientó a Ángel Heladio Aguirre Rivero en su segundo periodo como gobernador del estado.

Me refiero a Ricardo Castillo Barrientos, mejor conocido como "El Españolito", quien le ha hecho creer que será la sucesora de Héctor Astudillo Flores en el poder.

Adela Román ha advertido que no descarta buscar la gubernatura en 2021, sobre todo, si la candidatura de Morena se decide por equidad de género.

Insisto, si no puede con Acapulco, menos podrá con Guerrero.

Es más, doña Adela no tiene posibilidades ni para reelegirse en el cargo.

La mayoría de los acapulqueños ya quieren a otra persona al frente de la Alcaldía porteña, alguien que sí dé resultados, que sea sensible con las demandas sociales y que no gobierne con su familia.

¿BARBAS A REMOJAR EN EL PT?

Trascendió que el comisionado político nacional del Partido del Trabajo (PT) en Guerrero, Victoriano Wences Real, ya cayó de la gracia de Alberto Anaya Gutiérrez, fundador y líder máximo de dicho instituto político, ya que ha estado utilizando el cargo para satisfacer sus intereses personales y no velar por la unidad interna.

Y eso no es todo.

Anaya Gutiérrez también ha dejado muy en claro que invitó a la ex perredista Beatriz Mojica Morga para que participe como eventual precandidata del PT a la gubernatura de la entidad. ¡Tómala, barbón!

La permanencia de Wences Real en la dirigencia local del PT, pende de un hilo; sobre todo, si sigue llevándole la contraria al mero mero del petismo en el país. Ya lo vimos con Freddy García Guevara, quien fue defenestrado vergonzosamente por diversos errores que cometió en su paso por la dirigencia.

Recordemos que en política nadie es indispensable. Y en el PT-Guerrero hay personajes que pueden dirigir el barco, como por ejemplo el ex diputado local y federal, Sebastián de la Rosa Peláez, y el ex regidor y ex candidato a la Alcaldía de Acapulco, Genaro Vázquez Flores.

Luego entonces, o se pone las pilas el tocayo del asesino del ex presidente Francisco I. Madero, o pone sus barbas a remojar.

ENTRE OTRAS COSAS… El gobernador Héctor Astudillo Flores entregó este lunes los premios al Mérito Jurídico “Alberto Vásquez del Mercado” y “Teófilo Olea y Leyva” a los abogados Maribel Solís Murga, Arturo Solís Pinzón, María de la Luz Reyes Ríos y Agustín Lara Muñiz.

La ceremonia se llevó a cabo en la Sala de Gabinete en Casa Guerrero, en donde se dieron cita los representantes de los tres poderes públicos de la entidad, cumpliendo, desde luego, con los protocolos sanitarios.

Lo destacable de las condecoraciones es que se entregaron con criterio de igualdad de género.

Durante su mensaje y además de reconocer la aportación de los galardonados en la vida jurídica de Guerrero, el gobernador Héctor Astudillo señaló que desde que llegó a la gubernatura hace aproximadamente cuatro años y medio “ha tratado de darle gobernabilidad al estado y que prevalezca el Estado de Derecho y enfrentar los embates que frecuentemente se dan de los grupos que están fuera de la ley y que originan muchísimos problemas “no solamente cuando se pierden vidas, sino también en el intento del desprestigio de nuestra querida tierra que es Guerrero”.

Comentarios:

E-mail: efrain_flores_iglesias@hotmail.com

Twitter: @efiglesias

 


viernes, 10 de julio de 2020

ENTRESEMANA Vote por Trump, vote por mí… MOISÉS SÁNCHEZ LIMÓN

MOISÉS SÁNCHEZ LIMÓN  


El poder es el poder. Para lograrlo y mantenerlo se apuesta todo y se pierde todo.

 

Y todo es todo, incluso incurrir en esa singular amnesia selectiva que implica el olvido de agravios para asumirlos parta de la historia sin fin, efeméride recurrente, sustancia discursiva que se somete a la sonrisa y el apretón de manos virtual y la ausencia de rubor.

 

No quiero ser aguafiestas para aquellos que anoche, 08 de julio de 2020 echaron cohetones al cielo y calificaron “todo un éxito” al encuentro López Obrador-Trump en la Casa Blanca, los declarados amigos que, sin duda, por el momento estelar olvidaron la retahíla de descalificaciones que se recetaron en campaña.

 

Y ambos andan en campaña. Disculpe usted la perogrullada pero antes, durante y después de la apoteósica entrada, a los prístinos terrenos de Casa Blanca,  de la camioneta blindada en la que Andrés Manuel se trasladó como uno de los machuchones y fifís que son su clientela cotidiana en la mañanera palaciega, de uno y otro lado de la frontera los fanáticos y simpatizantes seguidores del licenciado López Obrador y del bachiller de ciencias Donald John Trump negarán que éstos andan en campaña. Pero…

 

“Algunos pensaban que nuestras diferencias ideológicas habrían de llevarnos de manera inevitable al enfrentamiento. Afortunadamente, ese mal augurio no se cumplió y considero que hacia el futuro no habrá motivo ni necesidad de romper nuestras buenas relaciones políticas ni la amistad entre nuestros gobiernos”, acotó el señorpresidente de México, en su mensaje en la declaración conjunta, en el Jardín de las Rosas.

 

¿Se percató usted, si es que siguió este encuentro entre Andrés Manuel y Donald John, que ambos aludieron al respeto por los pueblos que gobiernan? Nada de malas referencias, nada de la vejación a los indocumentados, a los que el tabasqueño llama héroes porque mandan remesas que superan a los ingresos petroleros, pero ni una palabra que les garantice el retorno con un empleo bien remunerado.

 

¡Ah!, pero sin duda se trataba de que el encuentro fuera terso, despojado de malas vibras como las de aquellos mexicanos que hicieron pasar un mal rato al licenciado Andrés Manuel, cuando en la guardia de honor, una vez depositada la ofrenda floral al pie de la estatua del benemérito Benito Juárez, le exigieron renuncie al cargo y le reclamaron su mal gobierno.

 

Pero, bueno, la porra del pueblo bueno, llegada desde varias ciudades estadunidenses a Washington, gritó vivas al presidente mexicano al grado de que una dama confesó no haber dormido porque sólo pensar que iría a ver de cerca y apoyar a licenciadopresidente, le quitaba el sueño.

 

Caray, por supuesto, en todos lados se cuecen habas y, bueno, seguramente en la mañanera del viernes Andrés Manuel volverá a dictar cátedra contra los conservadores y derechistas que lo persiguieron hasta Estados Unidos porque no tienen vergüenza y a fuerza buscan descalificar su buena obra. Porque…

 

“Celebro este encuentro con usted, presidente Donald Trump. Mi visita obedece, en buena medida, a la importancia que tiene, sobre todo, en estos tiempos de crisis económica mundial, la entrada en vigor del Tratado de libre comercio entre México, Estados Unidos y Canadá”, puntualizó López Obrador y, por si el bachiller Trump no lo sabía, le dio una probadita de esas clases de historia que suele recetar a los colegas que cubren las mañaneras, pero los colegas de verdad, no la pléyade que recita preguntas y se mimetiza con Luxor y Mohauk, las mejores alfombras. Leamos:

 

“Como es sabido, América del Norte es de las regiones económicas más importantes del planeta. No obstante, nuestra región es inexplicablemente deficitaria en términos comerciales; exportamos al resto del mundo tres mil 579 billones de dólares, pero importamos cuatro mil 190 billones de dólares; es decir, mantenemos un déficit de 611 mil millones de dólares, lo cual se traduce en fuga de divisas, menores oportunidades para las empresas y pérdida de fuentes de empleos”, dijo el señorpresidente con voz magistral, bien acomodada, no la aguda harto conocida.

 

Y, bueno, ya entrado en gastos, como Oráculo del T-MEC, donde Andrés Manuel, disculpándole usar cifras de hace medio siglo, oteó al futuro con clara visión de estadista en todo lo alto:

 

“El nuevo Tratado busca, precisamente, revertir este desequilibrio mediante una mayor integración de nuestras economías y mejoras en el funcionamiento de las cadenas productivas para recuperar la presencia económica que ha perdido América del Norte en las últimas cinco décadas. Baste señalar que, en 1970, la región representó el 40.4 por ciento del producto mundial y, ahora, esta participación en la economía global ha bajado a 27.8 por ciento”.

 

Pero, vaya, fue cauto y sin duda Donald Trump alzó las cejas, sorprendido por una referencia de alta empresa. El licenciado López Obrador puntualizó:

 

“Desde luego, no se trata de cerrarnos al mundo, sino de aprovechar todas las ventajas que nos brinda la vecindad, así como la aplicación de una buena política de cooperación para el desarrollo”.

 

¿Y sabe usted por qué? El licenciadopresidente lo acotó con esa experiencia obtenida en el respeto a las inversiones, obras, programas en marcha como el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México que se cimentaba en el viejo asiento sin agua de lo que fue el Lago de Texcoco y que encontró cuando asumió el poder el 1 de diciembre de 2018. Leamos:

 

“Este Tratado permite atraer inversiones de otros lugares del hemisferio a nuestros países, siempre y cuando se cumpla con los principios de producir mercancías de elevado contenido regional y de procurar condiciones salariales y laborales justas para los trabajadores del país exportador o importador de bienes de consumo”.

 

¿Algún problema? Nada, nada. Todo como día de campo, miel sobre hojuelas, como un taco sin salsa para no ofender al paladar ajeno. Juzgue usted:

 

“Ciertamente –citó docto Andrés Manuel-- en la historia de nuestras relaciones, hemos tenido desencuentros y hay agravios que todavía no se olvidan, pero también hemos podido establecer acuerdos tácitos o explícitos de cooperación y de convivencia; por ejemplo, en los años cuarenta del siglo pasado, durante la Segunda Guerra Mundial, México ayudó a satisfacer la necesidad de Estados Unidos de materias primas y lo respaldó con mano de obra de los trabajadores migrantes, que fueron conocidos como “braceros””.

 

Luego, para no entrar en polémica con eso del muro que los mexicanos estamos pagando, mucho menos para contrariar al bachiller Trump en su insistencia de echar de territorio estadunidense a los dreamers, que en nada se parecen a los jóvenes emprendedores que dizque andan construyendo el futuro de México, López Obrador puntualizó:

 

“También, como es sabido, la historia, la geopolítica, la vecindad y las circunstancias económicas de ambas naciones han impulsado de manera natural un proceso de migración de mexicanas y mexicanos hacia Estados Unidos y se ha conformado, aquí, una comunidad de cerca de 38 millones de personas, incluyendo a los hijos de padres mexicanos.

 

“Se trata de una comunidad de gente buena y trabajadora que vino a ganarse la vida de manera honrada y que mucho ha aportado al desarrollo de esta gran nación. Asimismo, en México, más que en ningún otro país del mundo, viven y forman parte de nuestra sociedad un millón y medio de estadounidenses. De modo que estamos unidos, más que por la proximidad geográfica, por diversos vínculos económicos, comerciales, sociales, culturales y de amistad”.

 

¡Vientos! Ahí tiene usted que buena parte de esos 38 millones de mexicanos y/o de ascendencia mexicana que indudablemente se enterarán de este discurso de beneplácito y VoBo del licenciado Andrés Manuel a favor de su contraparte de Estados Unidos, irán a las urnas en noviembre entrante para votar y decidir si Donald Trump sigue en la chamba de Presidente de la Unión Americana o le deja el cargo al demócrata Joe Biden.

 

Pero el licenciado López Obrador igual acarreó agua a su molino en campaña rumbo a las intermedias y la consulta de 2022 para saber si los mexicanos le dejamos que siga viviendo en Palacio Nacional o le revocamos el mandato. A saber:

 

“Ahora que decidí venir a este encuentro con usted, presidente Trump, en mi país se desató un buen debate sobre la conveniencia de este viaje. Yo decidí venir porque, ya lo expresé, es muy importante la puesta en marcha del Tratado, pero también quise estar aquí para agradecerle al pueblo de Estados Unidos, a su gobierno y a usted, presidente Trump, por ser cada vez más respetuosos con nuestros paisanos mexicanos.

 

“(…) Pero lo que más aprecio, es que usted nunca ha buscado imponernos nada que viole o vulnere nuestra soberanía (…). Usted no ha pretendido tratarnos como colonia, sino que, por el contrario, ha honrado nuestra condición de nación independiente. Por eso estoy aquí, para expresar al pueblo de Estados Unidos que su presidente se ha comportado hacia nosotros con gentileza y respeto. Nos ha tratado como lo que somos: un país y un pueblo digno, libre, democrático y soberano”.

Con música de los violines de Villafontana, lo dicho: vote por Trump, vote por mí. Total, paráfrasis del filósofo de Tepito, ¡qué tanto es tantito! Conste.

 

sanchezlimon@gmail.com

www.entresemana.mx

@msanchezlimon


ZONA CERO / La larga espera de los resultados Covid Roberto Santos


Tortuoso resulta acudir a los módulos Covid de la capital.

Primero.  La cita es a las diez de la mañana.

En ayunas deben ir quiénes presente síntomas relacionadas con este padecimiento, y enviado por su médico de confianza, acude a tomarse la prueba para, una vez teniendo el resultado, pueda recibir tratamiento.

Pero no saben qué les espera.

Después de que el personal de salud municipal le toma los datos, deben buscar donde esperar largas dos horas para que los químicos inicien su trabajo.

Es decir, a las doce del día es cuando, uno a uno, les toman la muestra; dos horas después de que les pidieran sus datos y expresaran la sintomatología que presenta cada persona.

Para quien ya padece molestias tiene que soportarlas, porque alguien estableció esos horarios tan burocráticos. Tan inhumanos.

Hoy es jueves 9 de junio, y para quienes fueron a realizarse la prueba el día viernes de la semana pasada aún siguen en espera de los resultados, pese a que les dijeron que en tres días se los mandarían por redes sociales, y la persona no saben si cuando les llegue estará en condiciones de recibir tratamiento ambulatorio o tendrán que internarse en algún hospital.

¿Cuál es el problema? que cada día que pasa las molestias se agudizan porque el coronavirus avanza inexorablemente en el cuerpo del infectado.

Ya han pasado siete días y las personas seguramente son vistas por alguien de este equipo como números o estadísticas, no como entes de carne, hueso, sentimientos y emociones, que sufren y saben que su vida cada día que pasa está más en riesgo.

Y es que para recibir tratamiento, los médicos consultados piden el resultado de la prueba Covid. Deben saber si están infectados o no para poder administrar medicamentos.

Pero alguien pasa por alto la urgencia de entregar resultados, no le importa que estamos en crisis por esta enfermedad y cada día que pasa puede significar la muerte para los enfermos.

Pese a la buena disposición del gobernador y del presidente municipal de Chilpancingo de ofrecer esas pruebas gratuitas para la gente de la capital, que llevaría a tener un diagnóstico oportuno y la atención expedita, esto no es así porque alguien le miente al gobernador y al presidente municipal, y también le falla a quienes han confiado en ellos al acudir a realizarse la famosa prueba Covid.

Hoy una de esas personas llamó al laboratorio Covid de la UAGro para preguntar por su resultado.

Le contestaron que no sabían de esas pruebas y que de eso se hace cargo la Secretaría de Salud estatal.

¿Será cierto esto?

¿En qué cajón de escritorio estarán esos resultados?

Digo: si es que de verdad las están haciendo.

Sin duda, el doctor Carlos de la Peña debe llamar a cuentas a esos funcionarios negligentes.

miércoles, 8 de julio de 2020

ZONA CERO La guerra sucia electoral Roberto Santos

Roberto Santos Salvador


Se acerca el inicio del proceso electoral y dos son los personajes que han empezado a sufrir el embate de sus contrincantes políticos.

Se trata de Adela Román Ocampo y de Luis Walton Aburto.

Ambos han recibido, como nunca, un golpeteo mediático constante durante estos meses de pandemia.

Los dos son aspirantes a la gubernatura por Morena, donde hay otros más–y algunos no pasan de ser simples suspirantes– por ocupar el lugar que dejará Héctor Astudillo Flores.

En el caso de Walton, vemos una campaña en redes sociales para intentar descalificarlo. La intención es obvia, se trata de sacarlo de la competencia electoral, después de que se comentara que tiene posibilidades de ser ungido candidato por Morena.

Además, porque se cree que tiene la confianza del presidente de México, quien le habría pedido que saliera de MC e intensificara su movilidad en el estado para poder ser competitivo.

Lo mismo pasa con Adela Román, quien ha estado expuesta a una guerra sucia, aprovechando que está ocupada atendiendo la crisis de salud generada por la pandemia por Covid-19.

Y es que tradicionalmente gobernar Acapulco representa una catapulta hacia la gubernatura del estado, como lo consiguiera René Juárez y Zeferino Torreblanca, gracias a que el número del listado nominal del municipio es más del 50 por ciento en el estado.

Cierto es que la presidenta municipal del puerto ha dicho que sí aspira a participar en el proceso interno de elección de su partido.

Pero también dice que primero se abocará a gobernar su municipio, redoblando esfuerzos, sobre todo ante la crisis de salud que se vive actualmente y que ha pegado duramente en la ciudad de Acapulco.

Adela es de esas autoridades que ante el problema de la pandemia no se ha echado para atrás y ha sabido coordinarse con el gobernador del estado y con el federal, haciendo posible el incremento del número de camas covid en el puerto, una vez que los hospitales estaban acercándose al punto de saturación.

Gestionó despensas con el gobierno del estado y con empresarios de diversa índole, quienes se solidarizaron con el gobierno y el pueblo de Acapulco.

Aun así, la guerra sucia en su contra continúa.

A sus adversarios no les importa el número de comedores que instaló y el número de comidas que ha servido en las mesas de miles de acapulqueños.

Y no les importa porque en lugar de reconocer su labor, están promoviendo el rechazo a su gobierno mediante la generación de percepciones negativas a su administración.

Los ataques o campañas negativas o sucias, tienen alrededor de diez años utilizándose y vemos que con el crecimiento de las redes sociales, éstas son cada vez más sofisticadas y constantes, cuyo fin es derrotar al aspirante o candidato y dejarlo fuera de participación, pero todo a partir de crearle descrédito.

Pero contrario a desequilibrar la psique de la presidenta municipal de Acapulco, ésta se muestra serena y adelanta que de no ser candidata, se sumará a quien favorezca su partido, porque no saldrá a buscar otro instituto político para que la elija.

Sugiere que la dirigencia nacional, no solo debe tomar en cuenta las encuestas sino también el trabajo que haya desarrollado cada uno de los aspirantes a gobernar Guerrero, así como el conocimiento del terreno, entre otros aspectos porque “Guerrero no está para experimentos”.

La exmagistrada sostiene que si a Morena en Guerrero le toca mujer por equidad de género, con mayor razón va a entrar al proceso de selección.

Será en este escenario donde competirá con la senadora Nestora Salgado, y probablemente con Beatriz Mojica, quien ya perfila como la candidata del PT, y busca encabezar una candidatura de ambos partidos: PT y Morena.

Habrá que recordar que el PT es aliado de Morena y como tal, promueve encabezar la candidatura en algunos estados, entre éstos se encuentra Guerrero.


EPÍSTOLAS SURIANAS (Carta a Don Héctor) De Julio Ayala Carlos


      Adela Román Ocampo…

SER ALCALDE DE ACAPULCO, EL MUNICIPIO MÁS IMPORTANTE, económica y electoralmente del estado, no sólo los coloca en el máximo nivel de importancia respecto al resto de los ayuntamientos de la entidad, sino que también los ubica como posibles candidatos a gobernador de Guerrero. Por eso es lógico que entre los aspirantes a suceder en el cargo a Héctor Astudillo Flores, se encuentre, entre otros, a Adela Román Ocampo, la actual alcalde del Ayuntamiento porteño.

Otros que han sido alcaldes del Puerto, y que hoy se encuentran también aspirando a ser candidatos de su respectivo partido político, son Luis Walton Aburto, Manuel Añorve Baños, Félix Salgado Macedonio, Alberto López Rosas y Evodio Velázquez Aguirre. Algunos, ciertamente, tienen posibilidades reales de serlo, pero otros, quién sabe a qué le tiran con ello.

Quienes también fueron alcaldes de Acapulco, y luego gobernador del estado, fueron René Juárez Cisneros y Zeferino Torreblanca Galindo, el primero por el PRI, y el segundo por el PRD.

Además de la importancia económica que tiene Acapulco, que incluso beneficia a gran parte del estado, electoralmente representa más del 50 por ciento de la votación de una elección, lo que explica el por qué los alcaldes de ese municipio se convierten de facto en candidateables a la gubernatura de la entidad.

En este sentido, Adela Román Ocampo se encuentra en esta posición, para gusto o disgusto de algunos, incluso de su propio partido, quién a decir de la alcaldesa, Morena tiene todas las posibilidades de ganar la gubernatura del estado.

Ciertamente, hay que decirlo, la alcaldesa porteña tiene igual de posibilidades de ser la candidata a gobernador de su partido, no solo por el trabajo realizado en lo que va de su gobierno, y más concretamente en lo que va de la pandemia del coronavirus, sino por la cercanía con quien manda y decide en Morena, y porque además, aún no se decide el género del candidato para el estado de Guerrero.

Y es que, de acuerdo a la ley, los partidos políticos tienen la obligación de llevar como candidatos, incluidos los cargos para gobernador, un 50 por ciento para cada género, de ahí que las candidaturas serán a partes iguales para hombres y mujeres, y en el caso de Guerrero, si Morena decidiera por el género femenino, tendría mano, por la posición que ocupa, Adela Román Ocampo.

Hay que decirlo. Las últimas mediciones realizadas por encuestadoras serias señalan que la edil porteña no solo tiene una gran aceptación por el trabajo realizado, sino que además se le reconoce en todo el estado por sus resultados, y sin que se ande paseando por todo Guerrero, inventando programas para visitar el puerto o con el pretexto de invitaciones de grupos organizados.

No obstante, dice bien la alcaldesa de Acapulco. No se descarta para en su momento buscar la candidatura de Morena a la gubernatura, y porque además todo guerrerense bien nacido puede aspirar al cargo, pero por ahora, agrega, está ocupada en gobernar Acapulco, resolviendo los entuertos que le heredaron, y dando atención a las demandas de los porteños. Lo demás, sin duda, viene por añadidura.

Por cierto, curiosamente los ataques en contra de la edil porteña, provienen de su propio partido, es decir, de Morena, en donde hoy por hoy se da el mayor canibalismo político en razón de que todos, los que se creen dirigentes, pelean desde hace ya dos años la candidatura a gobernador del estado, con el argumento de que se la merecen o tienen el visto bueno de quienes deciden en ese instituto político.

Grave error, sin duda. La descalificación entre los aspirantes del Morena, en una especie de cena de negros, desembocará en la división de Morena y en consecuencia en el riesgo de perder la elección del 2021, mayormente cuando ya no estará en las boletas el hoy presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador.

Mientras tanto, Adela Román Ocampo, la que ha puesto orden financiero en el Ayuntamiento porteño, la que ha estado pagando deudas ajenas, heredadas por los últimos alcaldes, la que ha aplicado la ley y rescatado espacios públicos, algunos de los cuales estaban en manos de la delincuencia organizada, trabaja en lo que le corresponde.

Y es que el proceso electoral local, incluido el de la elección de gobernador inicia en septiembre, además de que no por mucho madrugar, amanece más temprano.

Comentarios: julio651220@hotmail.com