viernes, 20 de septiembre de 2019

CONTEXTO POLÍTICO Por Efraín Flores Iglesias El PRI y sus cartas para el 21



A diferencia de hace cuatro años, el PRI tiene muy pocos tiradores o aspirantes a la gubernatura del estado.
En 2015 eran cuatro los que anhelaban la candidatura. Y nadie olvida que Héctor Apreza Patrón, Manuel Añorve Baños y Héctor Astudillo Flores se unieron para dejar fuera de la jugada a Cuauhtémoc Salgado Romero, quien en ese momento fungía como dirigente estatal y era el gallo del grupo político del ex gobernador Rubén Figueroa Alcocer.
La alianza contra Cuauhtémoc Salgado funcionó. Y el principal beneficiario fue Héctor Astudillo, quien se hizo de la candidatura y contó con el apoyo de César Camacho Quiroz, dirigente nacional del PRI, y de Enrique Peña Nieto.
Héctor Astudillo ganó la elección constitucional del 7 de junio de 2015. Aprovechó la unidad de su partido, la división del PRD y de los demás partidos de izquierda que fueron con candidatos propios, así como el pésimo gobierno de Rogelio Ortega Martínez.
Con la llegada de Morena al Palacio Nacional en 2018, el tablero político-electoral se alteró, y hay quienes no ven condiciones de seguir más en las filas del tricolor, ya que no fueron arropados después de la victoria de 2015.
‘La caballada está flaca y el riesgo de perder es demasiado’, me comentó recientemente un viejo operador político del PRI. Y vaya que tiene razón.
En este momento figuran solamente los nombres de dos personajes.
Se trata del ex alcalde de Chilpancingo y actual secretario de Desarrollo Social estatal, Mario Moreno Arcos, y del ex alcalde de Acapulco y vicecoordinador de la fracción parlamentaria del PRI en el Senado de la República, Manuel Añorve Baños.
Héctor Apreza Patrón, coordinador de la bancada del PRI en el Congreso local y miembro del grupo político del ex gobernador René Juárez Cisneros, también aspira ser el candidato de su partido, pero sus posibilidades son nulas. No gana ni el distrito electoral federal 05 de la Montaña.
Manuel Añorve es un político hábil y que ha resistido los embates de sus adversarios, tanto internos como externos, pero es el que más negativos arrastra. Gente cercana a él tiene la esperanza que el gobernador Héctor Astudillo Flores cumpla su palabra en apoyarlo en 2021, ya que –indican– el ‘chaparrito cabrón' no se rajó en apoyarlo en las elecciones de 2005 y 2015.
Mario Moreno se mueve discretamente. Está metido de lleno en atender la política social del gobierno astudillista.
Es probable que el próximo año deje el cargo para moverse libremente en busca de la candidatura de su partido. De hecho, es el secretario más activo del gabinete, lo que genera envidia e incomodidad de algunos personajillos que ‘no lo tragan’.
Mario Moreno es un político popular y con buenas relaciones políticas al interior y exterior del PRI. Tiene experiencia en el servicio público y en materia legislativa, ya que ha sido síndico procurador y dos veces alcalde de Chilpancingo, así como legislador en tres ocasiones. Es más, nunca ha perdido una elección en las urnas.
Veremos si el tricolor es capaz de salir unido en 2021 o se dividen como en 2011, cuando Añorve fue impuesto por la cúpula y generó la salida de Ángel Aguirre Rivero y su grupo del PRI.
Las consecuencias, como todos sabemos, fueron catastróficas para el viejo partido emanado de la Revolución Mexicana. Perdieron y les costó mucho trabajo regresar al poder.
INQUIETUD EN MORENA
El candidato de Morena en Guerrero para gobernador, será elegido vía dedazo y disfrazado de encuesta.
Así ocurrió en 2018 en la Ciudad de México, en donde los que creían tener asegurada la candidatura (Ricardo Monreal y Martí Batres) se llevaron semejante sorpresota. Andrés Manuel López Obrador eligió a Claudia Sheimbaum. Y ganó.
AMLO ya se dio cuenta que su gallo inicial en Guerrero (Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros) nomás no levanta en las preferencias ciudadanas. Es por eso que algunos partidarios del 'gallo fallido' reaccionaron con rabia cuando se enteraron que el ex senador y alcalde de Acapulco, Luis Walton Aburto, se reunió en Palacio Nacional con su amigo el presidente de la República y que renunciará a las filas de Movimiento Ciudadano.
En política lo que más pesa son los intereses, no la amistad. Los amigos son sacrificables, los negocios no.
Solo los ingenuos creen que la ideología y los años de militancia son definitivos para ungir a un candidato.
El que entendió, entendió.

ENTRE OTRAS COSAS… Se espera que el próximo gobernador de la entidad, sea del color o ideología que sea, no le tiemble la mano para ponerle un 'estate quieto' a la UPOEG y a otros grupos de autodefensa que operan al margen de la ley, y combatir de fondo y sin distingo a los cárteles y/o bandas delictivas que generan zozobra en las siete regiones de la entidad.
Los guerrerenses exigen paz, progreso y seguridad para transitar libremente por las carreteras del estado.

Comentarios: @efiglesias