lunes, 3 de junio de 2019

CONTEXTO POLÍTICO Por Efraín Flores Iglesias Temporada de ‘destapes’ en el PRD


Cuando todavía faltan dos años para que los guerrerenses elijan al sucesor de Héctor Astudillo Flores en la gubernatura del estado, los partidos políticos se mueven intensamente para disputar el poder. Nada ni nadie los detiene. Van con todo.
La chiquillada, incluso, tampoco pierde el tiempo y manda claras señales de que será indispensable para definir al ganador, tal y como ocurrió en la elección del domingo en el estado de Puebla, en el que el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) le dio el triunfo con sus votos al morenistaLuis Miguel Barbosa.
Siempre se ha dicho que en política nadie es indispensable, pero en las últimas elecciones ha quedado demostrado que los votos de un partido bonsái pueden inclinar la balanza hacia un lado. Por lo tanto, a nadie se debe de minimizar.
La elección de 2021 la ganará quien más alianzas amarre a su favor. Y no será una competencia de ideologías o de colores, sino una lucha intestina por el poder.
El Partido de la Revolución Democrática (PRD) está empecinado en regresar a Casa Guerrero. Y para ello, algunos de sus cuadros más connotados han intensificado sus actividades en todas las regiones de la entidad para llevar “mensajes de aliento” a sus compañeros de corriente y a militantes de hueso colorado.
Ricardo Ángel Barrientos Ríos, quien cobra como presidente del Comité Ejecutivo Estatal del Sol Azteca, dio a conocer este fin de semana que su partido tiene en este momento a cuatro prospectos para contender por la gubernatura del estado. Se trata de Beatriz Mojica Morga, integrante de la corriente Nueva Izquierda y que en 2015 perdió la elección de gobernador frente al priista Héctor Astudillo Flores; Jesús Evodio Velázquez Aguirre, ex alcalde de Acapulco y líder máximo de Nueva Mayoría (apéndice de Nueva Izquierda); Bernardo Ortega Jiménez, ex alcalde de Quechultenango y dirigente de Movimiento Alternativo Social (MAS), y Carlos Reyes Torres, ex presidente de la Comisión de Gobierno del Congreso local en la LVIII Legislatura, ex dirigente estatal del PRD y uno de los líderes de la expresión Alternativa Democrática Guerrerense (ADG).
Hay quienes afirman que la caballada está flaca en el Sol Azteca. Tal vez sea cierto, pero los perredistas tienen un año completo para demostrar si son o no competitivos para la próxima elección. Y están en su derecho de moverse, siempre y cuando no violenten la normatividad electoral.
Además, una de las características del sistema político mexicano es el ‘destape’. O sea, anunciar o promover antes de tiempo a alguien para un cargo de elección popular.
Y lo vimos el pasado 5 de mayo en Acapulco, durante el XXX aniversario de la fundación del PRD, en el que se anunció que Evodio Velázquez buscará ir por la gubernatura para el 2021, por lo que empezaría a recorrer colonias de este puerto y municipios de la entidad. Y así lo ha venido haciendo desde entonces.
A veces lo vemos con alcaldes y legisladores adheridos a Nueva Mayoría y en otras ocasiones con miembros de otras expresiones políticas de su partido. El pasado sábado, por ejemplo, fue placeado en Copalillo por Bernardo Ortega Jiménez, dirigente de MAS. La alianza entre ambos personajes es más que evidente, a pesar de que Ricardo Ángel Barrientos haya incluido en la lista de suspirantes al gobierno de la entidad al oriundo de Tlanicuilulco, quien no tiene ninguna posibilidad de llegar a Casa Guerrero, debido a las turbias actividades que realizan algunos integrantes de su familia.
ADG, por su parte, pretende por todos los medios posicionar la imagen de Carlos Reyes Torres. El diputado federal y dirigente de Democracia Social (DS), Raymundo García Gutiérrez, fue el primero en sumarse a su proyecto.
El destape de Reyes Torres tuvo lugar en un salón del hotel HollidayInn, ubicado al sur de Chilpancingo, y ante aproximadamente mil personas, quienes ovacionaron en todo momento a su gallo para la gubernatura, destacando la presencia de Celestino Cesáreo Guzmán, coordinador de la fracción parlamentaria del PRD en el Congreso local; Pablo Higuera Fuentes, ex coordinador de los alcaldes perredistas en el pasado trienio y aspirante a la dirigencia estatal de su partido; Efrén Romero Sotelo, alcalde de Teloloapan, así como otros presidentes municipales y ex legisladores locales.
Hace unos días, el ex gobernador Ángel Aguirre Riverodestapó al alcalde de Chilpancingo, Antonio Gaspar Beltrán. Y la respuesta del ‘destapado’ no tardó en llegar.
“Es una alta distinción y honor que el ex gobernador Ángel Aguirre Rivero me tome en cuenta como aspirante a la gubernatura, pero en este momento lo único que me tiene ocupado es dar buenos resultados a la población de Chilpancingo”, dijo al ser entrevistado en un evento político realizado el domingo por la corriente Nueva Mayoría.
En Morena también andan desatados. De hecho, algunos personajes fueron destapados desde hace un año. Pero de eso hablaremos en otra entrega.

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