martes, 1 de mayo de 2012

LA RUEDA DE LA FORTUNA La corrupción, ¿Se puede extirpar? Por Alfredo Sarabia


La corrupción  permea en todos los ámbitos de la sociedad, pero se deja sentir con mayor fuerza e intensidad, en las acciones que tienen que ver, con el timón gubernamental. Sería inútil y hasta ocioso, señalar a algún nivel de Gobierno en especial como el más sobresaliente en este asunto. Podemos encontrar este flagelo nefasto tanto en el gobierno federal, como en el estatal o en el municipal. Ninguno de estos aplicadores de  políticas, muchas veces bien determinantes para nuestro quehacer diario en la vida, puede escapar a este gran y perjudicial defecto que lacera y corroe gravemente el entorno político y social que nos envuelve cotidianamente. No obstante, en esta danza oscura, bailan también los otros dos poderes de Gobierno: El Judicial y el Legislativo.
Las estadísticas de las personas empapadas por las aguas podridas que  sustentan estas palabras, prácticamente no se reportan como tal, pero si, vamos a ubicar a esos tipos contaminados, ya sean que se vean envueltos en escándalos públicos, ya sea en señalamientos indirectos, que permean y disminuyen la dignidad personal de estos especímenes apestados y esta disminución pausada de la dignidad humana, va creciendo año con año, hasta agigantarse irremediablemente. Por tanto, la corrupción puede convertirse en una losa pesada que por siempre llevarán a cuestas, aquellos que se tutean con ese flagelo.  A una persona se le cataloga o se le califica como corrupto, cuando incurre en acciones que van en detrimento y perjuicio de la sociedad o de la ciudadanía o del pueblo o de la prole, como usted quiera llamarle; esto sucede básicamente en todo tipo de gobierno: El Judicial, el Ejecutivo y el Legislativo.
Obviamente qué estas situaciones de corruptelas todo mundo en nuestro país la percibe y muchas veces la ha sentido, la ha padecido. Así, podemos decir, que es en un secreto a voces que esta se dan en los sindicatos, en los partidos políticos, en las escuelas, en las Iglesias, en la Iniciativa privada, etc. Aclaro que no  es mi intención citar detalladamente a cada centro en que se destila esa abominable e indeseable cuestión, ya que se correría el gran riesgo de ignorar a alguno y además, carezco de las herramientas legales para apuntalar lo anteriormente establecido. Lamentable y desafortunadamente, las situaciones jodidas plasmadas, que frenan y medran constante y cotidianamente el progreso y desarrollo del país, del estado y de nuestro municipio, no son castigadas por la ley. O, ¿Acaso ve a algún ex - funcionario público, caracterizado como mañoso, delincuente disfrazado y transa, estar en la cárcel? ¿Acaso se ve tras las rejas a algún ex gobernador, o a algún ex – secretario de estado, o a algún alcalde municipal contaminado
La respuesta es no. ¿Será por su honestidad marcada durante su gestión oficial? ¿A qué se debe esto? Achicándonos en esta cuestión de observar únicamente a los ayuntamientos municipales, pasa lo mismo que se ha dicho anteriormente. Aunque un ex – presidente municipal haya sido mañoso, transa, y todos los calificativos derivados de su accionar administrativo, no ponen un pie en la cárcel, al contrario, muchos se convierten en chapulines. La Ley Orgánica del municipio libre del estado de Guerrero, no los molesta cuando se trata de un espécimen así, de allí que ningún ex – presidente mañoso, se vea recluido penalmente, por lo que urge, que esos malos ejemplos que nos dan esos tipejos, se arranquen de nuestro entorno de vida, haciendo que los diputados enmiende la Ley a favor de la Ciudadanía.
Desgraciadamente, la erradicación de este cáncer social, no se vislumbra ni de chiste con este gobierno de Felipe Calderón Hinojosa que ya va de salida, a pesar de lo que se pensaba hace 12 años, con la llegada al Gobierno del PAN. Un ejemplo reciente de corrupción en el gobierno federal, lo es la construcción de La Estela de Luz.

Sin embargo, esto podría hacerse realidad, con un Gobierno que realmente quiera cambiar las cosas, que no practique el gato-pardismo, y hasta ahora, solamente uno de los candidatos a  la Presidencia de la República, ha hecho suya esta demanda de la sociedad mexicana: Andrés Manuel López Obrador….HASTA PRONTO.