miércoles, 13 de julio de 2016

LA NETA DEL PLANETA Karmelynda Valverde Antes muertos que sencillos.

KARMELYNDA VALVERDE
Ometepequi se ha actualizado en muchas cosas, aunque haya algunas que me hubiera encantado las dejaran como antaño. Verbigracia: las jícaras en las que nos vendían el  atole o el plátano migao o la calabaza con leche y el arroz con leche fueron cambiadas por vasos de unicel.  Los cuacuyules en conserva ya no los venden en las hojas de almendro como en los días de mi chincualuda niñez, nooo, ahora van en bolsita de plástico transparente y las torrejas en vasitos desechables. El  unicel le ha venido a partir la mandarina en gajitos a aquella bonita costumbre de servir  en cazuelas el pozole que ahora  nos lo dejan caer en platos hondos de ese material.

Y neta son varias las costumbres ometepequense que me recontra cuachalangaría retomáramos….¡y otras tantas que chispáramos! Como el comelitón y regaliza de los velorios y novenarios de difuntos que la paisanada realiza más obligados por librarse de la tijeretona maledicencia de la paisanada, que porque sea de algún provecho espiritual el numerito. 

Ah pero mención aparte merece la modalidad aplicada de unos años para acá  en el Bello Nido del alma mía: La época de graduaciones. No, cuidao. Y no  me refiero a cuando alguien concluye su carrera aunque sea técnica, noo. Hoy en día en mi terruño querido se arma huateque y comelitón, hasta porque los chamaquitos concluyan el Kínder. ¡Cristo de la Gloriaaaaa! Salen a relucir las tandas, las visitas a las cajas de ahorro o el préstamo familiar, lo que sea, con tal  de armar alboroto. Me comentaba Matahari que una vecinita de ella que vende en el mercado, tuvo que ir a echar el pégale a una prestamista local pues dos de sus hijos terminaban uno la instrucción Primaria y la otra la Secundaria, y como quisos encompadrar con dos pudientes también locales, tenía  que sacar pa’l  chivo y el totole, esto nomás para el presente o comelitón que se les lleva por adela a los padrinos, según la costumbre costachiquense. Ya después el comelitón pa’l día de la ‘’graduación’’ y si son gente ‘’de gusto’’ hay que incluir la banda de chile frito, o ya de perdis un sonido, pa sacarle polvo al piso….Ya después nos ocuparemos de las deudas. ¡Ah y cueterío incluido!...hasta cámaras y bombas…¡qué chintehuas!
                               



Dice la Matahari perrediana que todo eso se debe a que ‘’semos gente de gusto’’. ¡Arajo! Creo que ni en la  School os Economics of London donde por cierto hizo una Maestría Rafa Navarrete, arman tanto pancho boruquiento al concluir estudios…je je je ¡Chula mi tierra!


Aunque les diré que en mis tiempos, apenas si llevaba uno al padrino si éramos mujercitas y madrina los varoncitos, se recibía el certificado, el  padrino o  madrina le entregaban a uno un regalito (a mí siempre me dieron medalla con cadena de oro je je je) y unas gladiolas de sus jardines y tan tán dijo Tin Tán,  ahí se rompía una taza y cada quien se chispaba a su casa. Ah no pero ahora cuidao, las barbacoas y los moles de  cune están a la orden del día. Pero en honor a la neta prefiero estos huateques de graduaciones que los vasos de unicel con atole. ¡Y qué siga y qué siga el gusto y que viva Cohetepec!