domingo, 16 de marzo de 2014

DESCUBREN UNA ESTRELLA AMARILLA GIGANTE QUE MIDE 1.300 VECES EL DIÁMETRO DEL SOL

El telescopio VLT del Observatorio Europeo Austral (ESO) ha revelado la existencia de la mayor estrella amarilla y una de las diez más grandes descubierta hasta el momento, con un tamaño que supera en 1.300 veces el diámetro del Sol.
HR 5171, la estrella más brillante en el centro de esta imagen, es una hipergigante amarilla, un tipo muy raro de estrella de la cual solo existe una docena en nuestra galaxia.
La hipergigante HR 5171 A es un 50% mayor que la famosa supergigante roja Betelgeuse y alrededor de un millón de veces más brillante que el Sol, según las observaciones llevadas a cabo por Olivier Chesneau en la Costa Azul y un equipo internacional de colaboradores. «Las nuevas observaciones también mostraron que esta estrella tiene una compañera muy cercana, formando un sistema binarioque nos ha sorprendido» afirma Chesneau. «Las dos estrellas están tan cerca la una de la otra que se tocan y todo el sistema parece un cacahuete gigante», señala en un comunicado.
Los astrónomos utilizaron una técnica llamada interferometría para combinar la luz recogida por múltiples telescopios individuales, recreando un telescopio gigante de más de 140 metros de tamaño. Los nuevos resultados llevaron al equipo a investigar minuciosamente antiguas observaciones de la estrella, llevadas a cabo durante más de sesenta años, para ver cómo se había comportado en el pasado.
Las amarillas hipergigantes son muy poco usuales, solo se conocen alrededor de una docena en nuestra galaxia, y el ejemplo más destacado es Ro de Casiopea. Están entre las estrellas más grandes y brillantes conocidas y se encuentran en un momento de sus vidas muy inestable, con rápidos cambios. Debido a esta inestabilidad, las hipergigantes amarillas expelen material hacia el exterior, formando una atmósfera grande y extendida alrededor de la estrella, explica el Observatorio Europeo Austral.
En plena evolución a pesar de la gran distancia que lo separa de la Tierra (cerca de 12.000 años luz), el objeto puede verse a ojo desnudo en la constelación de Centaurus. Se ha descubierto que HR 5171 A, a lo largo de los últimos cuarenta años, está haciéndose cada vez más grande, enfriándose a medida que crece, y su evolución ha sido captada en pleno proceso. Muy pocas estrellas han sido captadas en esta breve fase en la que pasan por fuertes cambios de temperatura a medida que evolucionan rápidamente. «Las dos estrellas están tan cerca la una de la otra que se tocan y todo el sistema parece un cacahuete gigante» «Las dos estrellas están tan cerca la una de la otra que se tocan y todo el sistema parece un cacahuete gigante».
«Las dos estrellas están tan cerca la una de la otra que se tocan y todo el sistema parece un cacahuete gigante»
Analizando los datos de variaciones de brillo en las estrellas, utilizando observaciones de otros observatorios, los astrónomos han confirmado que el objeto es un sistema binario eclipsante en el que el componente más pequeño pasa por delante y por detrás de la estrella más grande, orbitándola. En este caso HR 5171 A es orbitada por su estrella compañera cada 1.300 días.
La pequeña compañera tiene una temperatura ligeramente superior a la de la temperatura de superficie de HR 5171 A, que es de 5.000 grados Celsius. Chesneau concluye diciendo que «la acompañante que hemos encontrado es muy importante, ya que puede influir en el destino de HR 5171 A, por ejemplo, haciendo que expulse sus capas exteriores y modificando su evolución». El estudio de estas enormes amarillas hipergigantes de corta vida podría ayudar a comprender los procesos evolutivos de las estrellas masivas en general.


Fuente/ MysteryPlanet.com.ar