lunes, 1 de abril de 2019

CONTEXTO POLÍTICO Por Efraín Flores Iglesias Astudillo: resistir y no confiarse



Gobernar Guerrero no es una tarea fácil y muy pocos logran terminar el periodo para el que fueron electos. Hay quienes han tenido que solicitar licencia, ya sea por presiones político-sociales o por orden presidencial.
El gran error de la mayoría de los políticos y gobernantes es confiar ciegamente en sus colaboradores.
Rubén Figueroa AlcoceryÁngel Heladio Aguirre Rivero, son los más claros ejemplos. Ambos personajes tuvieron que dejar el poder, a pesar de realizar importantes obras sociales y tener buenas relaciones políticas a nivel nacional.
Dos tragedias marcaron sus gobiernos: la masacre de 17 campesinos en Aguas Blancas (Coyuca de Benítez) en 1995 y el ataque armado y desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa en Iguala (septiembre de 2014).
Los adversarios de Figueroa y Aguirre aprovecharon muy bien la coyuntura para llevar agua a su molino. Y los presidentes que en ese entonces gobernaban al país (Ernesto Zedillo Ponce de León y Enrique Peña Nieto), simplemente se lavaron las manos y sacrificaron a los gobernadores en comento.
El priista René Juárez Cisneros (1999-2005) y el perredista-panista-petista Carlos Zeferino Torreblanca Galindo (2005-2011) son los gobernadores del siglo XXI que han logrado terminar el periodo para el que fueron electos.
Desde luego que Juárez Cisneros y Torreblanca Galindo también enfrentaron ataques de sus adversarios, pero lograron resistir y no confiaron ciegamente en sus colaboradores. Fueron astutos y no dudaron en ejercer mano dura contra grupos subversivos.
Aplicar la ley contra los violentos, no es malo. Lo malo es utilizar la ley o un cargo público para enriquecerse y cometer otros excesos, como lo hicieron los ex gobernadores de Veracruz y Chihuahua, Javier Duarte de Ochoa y César Duarte Jáquez.
Gobernar Guerrero implica una gran responsabilidad, ya que es una entidad que enfrenta graves problemas (pobreza, analfabetismo e inseguridad). Desafortunadamente, los problemas de Guerrero no se resolverán en un sexenio.
Lo importante de todo es que en los últimos tres años, la entidad ha avanzado en varios rubros. Y todo se debe al esfuerzo y compromiso de Héctor Astudillo Flores, quien desde un principio estableció como lema de su gobierno “Guerrero nos necesita a todos”.
Héctor Astudillo lleva 40 semanas (3 años y cuatro meses) al frente del poder. Habrá quienes no estén de acuerdo en su estilo de gobernar, pero un amplio sector sigue confiando en él porque no es un gobernante improvisado.
Entrevistado este fin de semana por el periodista Fernando del Collado en su programa Tragaluz, que se transmite en Milenio Televisión, Astudillo admitió que no está satisfecho con lo hecho hasta ahora, pues “hay muchas cosas que no se han podido hacer”.
“Al menos no me han corrido. En Guerrero, resistir más de tres años ya es ganancia”, enfatizó.
Respecto a su relación con Andrés Manuel López Obrador, el gobernador manifestó que tiene una relación de respeto con él. En efecto, así ha sido. Astudillo no es un hombre de pleitos, pero tampoco se deja. Cuando tiene que hablar fuerte, lo hace.
Con el presidente de la República –dijo– hay que entenderse, no temerle.
El también ex alcalde de Chilpancingo y ex legislador confió que el Tianguis Turístico que se realizará del 7 al 10 de abril en Acapulco, será el mejor de la historia y el más seguro, ya que el puerto ha mejorado mucho en materia de seguridad.
El entrevistador también le preguntó acerca de lo que ocurre en el PRI y en qué aspirante a la dirigencia nacional se ve representado.
Dijo que el priismo sigue de luto y que él se representa en “el progresista, el que trabaja para la sociedad”. Y eso no es todo, aseguró que el PRI no es de sus gobernadores, sino de su militancia.
Astudillo entiende la nueva realidad política. Por eso privilegia el diálogo y la coordinación institucional con el gobierno federal, así como con los 81 Ayuntamientos de la entidad.
Resistir los embates de sus adversarios y no confiar ciegamente en sus colaboradores, es lo que ha distinguido a Héctor Astudillo desde el 27 de octubre de 2015, fecha en que asumió las riendas del poder en Guerrero.
Confiar en alguien no es malo, pero confiar en exceso, no es recomendable. Y menos en política.

ENTRE OTRAS COSAS…El alcalde de Chilpancingo, Antonio Gaspar Beltrán, inauguró este lunes la red eléctrica en la colonia Nevada, obra que beneficiará a cientos de vecinos, a quienes les aseguró que su gobierno trabaja sin descanso para cumplir las demandas ciudadanas.
“Queremos que la gente de Chilpancingo sepa que manda y que este gobierno está para servirles”, dijo.
El alcalde capitalino estuvo acompañado por el senador Félix Salgado Macedonio, los diputados locales Alberto Catalán Bastida (PRD) y Ricardo Castillo Peña (Morena), así como integrantes del Cabildo plural, vecinos y funcionarios municipales.

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