lunes, 27 de mayo de 2013

¿A QUE ESTAMOS JUGANDO?: SIMULACIÓN Y MANIPULACIÓN. POR JOSÉ M. GÓMEZ.

José Manuel Gómez

La política es la continuación de los actos de guerra, por medios más sutiles pero con consecuencias igualmente brutales. En el arte de la guerra, Sun Tzu dice que los conflictos son ganados esencialmente por medio del engaño y la manipulación, la victoria será para quien logre aplicar mejor estos conceptos en sus estrategias. Los gobiernos y los poderes facticos en todas sus manifestaciones se lanzan a la construcción de “cortinas de humo” desde el corazón de los medios masivos, bien para legitimar sus acciones de moral dudosa o solo para desviar la atención hacia cuestiones mas triviales, en aras de alienar a las masas que viven en la opresión y la miseria, producto de su corrupción y sus negros intereses.
Jean Baudrillard se aventura a decir que en el mundo posmoderno no hay realidad, sino simulacro de la realidad, una suerte de realidad virtual creada por los medios de comunicación. Por su parte Geovanni Sartori advierte que un mundo concentrado sólo en el hecho de ver, es un mundo estúpido. El homo sapiens, dice, que anteriormente se caracterizaba por la reflexión, por su capacidad para generar abstracciones, se está convirtiendo en un homo videns, una criatura que mira pero que no piensa, que ve pero que no entiende campo fértil para que un gobierno con un aparato mediático eficiente pueda sembrar simulaciones.
El filosofo José Ortega y Gasset comenta en La Rebelión de las Masas que hoy, el hombre medio posee una enorme cantidad de información a su servicio, acumula datos pero inversamente a lo que cabría imaginar, es más hermético, más inflexible en sus opiniones e ideas. Es un sabio-ignorante incapaz de reconocer, de dejarse orientar por los que verdaderamente tienen un conocimiento de las circunstancias. Desde el trono de su sala creen que con solo encender la pantalla de su televisión reciben la verdad absoluta y solo reciben pedazos de una realidad mutable merced de los caprichos de las elites.

No se trata de una cuestión tan simple como que no se diga la verdad en los medios, o que nos interesen los cotilleos íntimos de las celebridades, es acerca de lo que percibimos a diario, y de los elementos de los cuales formamos nuestras opiniones, al respecto el premio Nobel Mario Vargas Llosa considera que la creciente banalización del arte y la literatura, el triunfo del amarillismo en la prensa y la frivolidad de la política son el resultado de una idea nociva, la de que el fin ultimo de la vida es el gozo y el placer. A este paso llegaremos al momento en que no podamos distinguir nuestros sueños de aquellos que se transmiten a través de pantallas de alta resolución.