miércoles, 17 de abril de 2013

LAS SUPUESTAS REFORMAS EDUCATIVAS QUE OBLIGAN A LOS PADRES DE FAMILIA.

Tal como se observa, cuotas, solicitudes veladas de dinero, cooperaciones fantasmas, la coperacha de fin de mes, entre otros "pedimentos" por parte de maestros, directores o supervisores, siempre ha existido. 

El agandalle de los mentores; y las practicas desleales por parte de estos sujetos que lo único que enseñan es el cobre. Pues dentro de sus múltiples modalidades para  lograr apañar dinero ajeno es a base de la manipulación de calificaciones; de las presiones y acoso sexuales. De la venta descarada de puntos o aceptación de trabajos, que como tarea, ni son revisados a conciencia, ni cumple el mentor con la pedagogía para entender los trabajos dejados a los alumnos, para obtener mejores calificaciones.

Agua y Luz, ya se verá como habrá de pagarse habiendo consideraciones de la CFE, por ser un centro escolar.
El pago de teléfono se suspende. No se puede pagar un servicio a estos mentores. Que ni ilusiones se hagan.
Los laboratorios, es parte del mobiliario que la SEG o SEP, debe entregar al edificio.
Sillas y enseres educativos, se le cobrará a cada estudiante que rompa, destruya o haga mal uso de este inmobiliario, como es las sillas o pizarrones.
Bien, el maestro debe ser un cuidador (porque también es padre de familia, el gandul) de los materiales que existan en el entorno del aula. Y los estudiantes (algunos salvajes, barbáricos, delincuentes) aplicarles la Ley, expulsión o bote) basta de tolerar violencia dentro de la escuela. Pero además publicar en los medios masivos de comunicación tanto al alumno violento destructor, como a los padres de familia,  de tal engendro.

LAS ESCUELAS DE TIEMPO COMPLETO.

Han sido un asco desde su fundación; por lo tanto el maestro deberá junto con los padres de familia avenirse a reglas y reglamentos.

Luego entonces, privatizar o no la escuela, esta ha sido un descomunal desangre económico por parte de los cuerpos directivos y educativos de cada Centro Escolar. Privatizar o no, la cuestión primordial es un magisterio decente, honesto, honrado y capacitado académicamente para adecuarse a los tiempos de un México mejor -no de rollo auditivo- sino de hechos.