lunes, 4 de noviembre de 2013

¿EXISTEN VINOS PARA EL PLACER SEXUAL ? Por Enric Ribera Gabandé



¿Sabían ustedes que existen vinos afrodisíacos? La verdad es que yo los desconocía hasta que la enóloga catalana Rosa María Vila me los descubrió en un artículo publicado en una publicación especializada. Señoras y señores, pues sí hay vinos que ya sea por sus aromas directamente o por el recuerdo que despiertan al terminar de catarlos, hacen experimentar un sentimiento de bienestar, casi de placer. En este estado, "nuestros sentidos se disponen a recibir del exterior con mayor amplitud cualquier estímulo gratificante, que primero será captado por nuestro olfato y enviado como una corriente eléctrica a nuestro cerebro, el cual pondrá en funcionamiento las hormonas y feromonas. Aquí puede empezar el gran baile de aromas, sensaciones y placer", señala la experta en enología, Rosa María Vila.


La teoría personal de ésta, incluye un Champagne que nos recuerde a aromas a bollería y pan tostado recién horneado. La pequeña y fina burbuja del dorado líquido descubierto por el monje benedictino Dom Perignon, produce en la lengua y paladar un pequeño cosquilleo el cual empieza a abrir otro mundo de sensaciones. "Pero si todavía estos aromas queremos llevarlos a un punto más extremo y sentir mucho más placer al beberlo, tomemos unos fresones bastante maduros, mojemos de uno en uno en el Champagne y al darle el primer mordisco experimentaremos el primer ¡Oh!. Realmente nos sentiremos como en la película Pretty Womann", argumenta Vila.

Pero hay más. Un vino blanco de la variedad de uva Sauvignon Blanc, que muestra aromas muy especiales y que recuerdan a frutas exóticas como puede ser la guayaba tomada con una ostra de la Baja California, es otra tentación sexual. También lo son, para la experta en elaborados, los vinos obtenidos de la variedad de uva Syrah, que presumen de una gama aromática muy frutal e intensa, llenando el olfato de aromas a frambuesas y un final que recuerda al cacao, que por supuesto, también cumple esta función excitante.

Por último, para poner un toque dulce a la "cata" afrodisiaca, nada mejor que un vino Pedro Ximenez. Los aromas cálidos de este vino transportan a un oasis en pleno desierto a la luz de las estrellas, dando notas de canela y dátiles. "Si este vino lo acompañamos de unos granos de uva negra de mesa rellenos con queso Roquefort, puede que casi nos encontremos transportados a un cuento de Las mil y una noches", apostilla Rosa María Vila.

Todo ello, ¿No les parece una fantasía enológica-afrodisiaca ¿O, por el contrario, creen que tiene base científica?

¡Experimenten! Ya me contarán.