miércoles, 17 de febrero de 2016

ESPACIOS PÚBLICOS; PULMONES EN LA CIUDAD. Oscar Memije Franco.

OSCAR MEMIJE FRANCO
En las últimas décadas, el crecimiento urbano en municipio de Acapulco se ha caracterizado por el desorden urbano y la extensión de la ciudad hacia las zonas periféricas, y a la vez por una disminución de la concentración poblacional y la densificación en sus zonas centrales.

Se entiende al espacio público como el lugar de encuentro se caracteriza por ser un ámbito abierto por y para el ejercicio de la vida en sociedad. Representa el lugar idóneo para el desarrollo de actividades deportivas, recreativas, artístico-culturales, de esparcimiento, y en general para el uso y disfrute de la comunidad las 24 horas del día.
Es necesaria la implementación de políticas públicas con enfoque territorial que contribuyan a configurar una ciudad más densas, compacta y habitable, con más y mejores espacios públicos, que permitan elevar la calidad de vida de las familias, brindar opciones para la movilidad urbana sustentable; permite satisfacer las necesidades actuales sin comprometer las posibilidades de las generaciones futuras, así como detonar la productividad potencial, entre otras estrategias de gobierno.
 
PARQUE PAPAGAYO, DE ACAPULCO, GUERRERO (FOTO INTERNET)
Una ciudad más compacta implica, entre otras características, tener un tejido social integrado que permita la cohesión social y el desarrollo pleno de las familias; en ella, debe avivar la creación de contextos idóneos a fin de que sus habitantes sitúen de más tiempo para compartir con su familia y con la comunidad en lugares públicos con accesibilidad universal, seguros y de mejor calidad; de igual forma, generar e implementar acciones que contribuyan a la prevención social del delito, la violencia y las adicciones. Con estas acciones se facilita la intervención gubernamental para la dotación de los servicios públicos, el mejoramiento de la vivienda y su entorno, se crean opciones para reducir los asentamientos humanos en zonas de riesgo, entre otros beneficios.

Estos espacios públicos deben convertirse en lugares que propicien la activación física, ya que somos un país con más de 1,400 millones de habitantes viven con sobrepeso, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés).
En los espacios públicos que tenemos en la ciudad, se deben generar acciones de recuperación ambiental para mejorar la calidad de vida de los habitantes, para eso es pertinente implementar un programa de “Adopta un Árbol” esas campaña de reforestación permitirán generar pulmones ecológicos en ciertos cuadrantes del puerto y despertar un sentido de responsabilidad con el ecosistema y nuestra sociedad. 
Es más interesante que esos árboles frutales sean autóctonos, para que nuestra gente pueda deleitar su paladar, ya que ellos están adaptados a las condiciones climáticas de la zona, aumentando las probabilidades de éxito.
Si  se logra esta inversión para el futuro, será aprovechar un espacio de dimensiones considerables, el proyecto puede evolucionar hacia un “Bosque Frutal Temático” que tendrá la funcionalidad de constituir un paseo de consumo y conocimiento pleno del proceso natural del árbol, constituyendo un núcleo de enseñanza de todo lo relacionado a la producción de árboles frutales.
Recordemos que los árboles brindan no sólo oxígeno y madera, también una importante fuente de energía sanadora que interactúa entre sí.
Recuerde; sembrar y regar un árbol, es una inversión sustentable para ustedes y sus seres queridos.